Uno de cada 10 empleados podría exponerse semanalmente al coronavirus en el trabajo
Millones de empleados que interactúan con el público de forma constante se exponen a virus y bacterias cada semana, de forma que se enfrentan a un riesgo incluso mayor de enfermar con el coronavirus, revela un nuevo análisis.

Debido a la naturaleza de sus puestos de trabajo, más o menos 1 de cada 10 empleados (14.4 millones) de EE. UU. se enfrentan a la exposición a las infecciones cada semana, y casi 2 de cada 10 (26.7 millones) se exponen al menos una vez al mes en el lugar de trabajo, según el análisis de datos de la Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU.
Como se preveía, las personas que trabajan en la atención de la salud se enfrentan al mayor riesgo de infección con el coronavirus y otros gérmenes, señaló la investigadora Marissa Baker, profesora asistente de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Washington.
Alrededor del 78 por ciento de los profesionales de la atención de la salud y un 77 por ciento de los miembros del personal de respaldo de atención de la salud se exponen al menos una vez por semana a agentes infecciosos, mostraron los datos.
Pero varios tipos de profesionales más también tienen un mayor riesgo de infección con el coronavirus, entre ellos:
Los policías, bomberos y funcionarios penitenciarios (un 30 por ciento en cualquier semana dada, y un 52 por ciento mensualmente).
El personal de oficina y el personal administrativo de respaldo (un 13 por ciento semanalmente y un 16 por ciento mensualmente).
Los trabajadores de servicios sociales (un 32 por ciento cada mes, y un 8 por ciento una vez por semana).
Los maestros y bibliotecarios (un 23 por ciento mensualmente).
El informe preliminar se publicó en línea el 6 de marzo en medRxiv, y no ha pasado por el proceso de revisión profesional.
Ayudar a los trabajadores más vulnerables
Esos tipos de trabajos requieren un contacto regular con el público, pero las personas en esas carreras también tienden a lo que Baker denomina el “presenterismo”: la gente va a trabajar incluso cuando está enferma y debería quedarse en casa.
“En muchas de esas profesiones, las personas sienten mucha presión externa para ir al trabajo y estar listas para ayudar”, dijo Baker. “Sienten que los demás las necesitan. Sienten que nadie puede reemplazarlas. Es una parte importante de su identidad, y les gusta estar en su trabajo”.
Las iniciativas de salud pública deben incluir un enfoque en esas carreras, planteó el Dr. Amesh Adalja, experto sénior del Centro de Seguridad de la Salud Johns Hopkins, en Baltimore.
“Mientras el nuevo coronavirus sigue propagándose, las exposiciones en el lugar de trabajo se harán cada vez más comunes, y toda empresa deberá tomar medidas para proteger a los empleados y mantener la continuidad del negocio”, dijo Adalja.
“Quizá se necesiten políticas como el teletrabajo, una asignación generosa de licencias de enfermedad, y el ajuste de las operaciones. Es importante que todas las empresas desarrollen planes ahora, antes de que se confirme una transmisión generalizada en su comunidad”, anotó.
Las empresas pueden ayudar al proveer licencias por enfermedad pagadas y enfatizar a los trabajadores la importancia de usar las licencias si han enfermado, comentó Baker.
Los jefes deben “crear una cultura de empoderamiento para tomar las licencias por enfermedad, en que no conlleven un estigma, al saber que si alguien falta un día o una semana o lo que sea se ha entrenado a otras personas para que hagan su trabajo”, dijo Baker. “Asegurar que las personas sepan que pueden quedarse en casa y que no habrá ninguna repercusión ni recortes en el pago”.
