Personas con “enfermedades mentales graves” que puedan suponer un peligro para los demás, serán trasladados a centros psiquiátricos en New York
Las autoridades neoyorquinas mostraron su determinación de trasladar por la fuerza a centros psiquiátricos a personas con “enfermedades mentales graves” que puedan suponer un peligro para los demás y para ellos mismos o que no sean capaces de procurarse las necesidades básicas para sobrevivir.
Para ello, acaban de publicar una circular con los pasos que el personal médico, bomberos y agentes de seguridad deben dar cuando se encuentren con una persona que consideren que responde a dichas características y que rechace desplazarse voluntariamente a un centro hospitalario para determinar si necesita recibir medicación o ser internada.
“Estos neoyorquinos y cientos de otros como ellos necesitan urgentemente tratamiento, pero a menudo lo rechazan cuando se les ofrece”, dijo. “Se acabó el pasar de largo o mirar hacia otro lado”, dijo el alcalde alcalde neoyorquino, Eric Adams, calificando de “obligación moral el actuar”.
La directiva del alcalde es el último intento de aliviar una crisis que lleva décadas gestándose. Dará a los trabajadores de la asistencia social, a los hospitales de la ciudad y a los primeros intervinientes, incluida la policía, la facultad de hospitalizar involuntariamente a cualquier persona que consideren que es un peligro para sí misma o que no puede cuidar de sí misma.
“La propia naturaleza de sus enfermedades les impide darse cuenta de que necesitan intervención y apoyo. Sin esa intervención, permanecen perdidos y aislados de la sociedad, atormentados por delirios y pensamientos desordenados. Entran y salen de hospitales y cárceles”.
