Miguel Uribe Turbay y la tragedia que ha vivido por la violencia en Colombia
A sus 39 años, el senador Miguel Uribe Turbay ha vivido en carne propia la violencia que ha marcado la historia reciente de Colombia. Su vida quedó atravesada por la tragedia desde la infancia, y pese a ello, ha logrado consolidarse como una de las voces más influyentes de la derecha colombiana, perfilándose como precandidato presidencial para 2026. El atentado del sábado, durante un acto de campaña en Bogotá, sacudió el panorama político colombiano.
Una tragedia marcada por el narcotráfico
El 25 de enero de 1991, cuando Miguel Uribe tenía solo cuatro años, perdió a su madre, Diana Turbay, reconocida periodista, en medio de un fallido operativo de rescate. Ella había sido secuestrada por orden de Pablo Escobar, tras ser engañada con la promesa de una entrevista con un líder guerrillero.
En realidad, el capo del narcotráfico utilizó el secuestro como mecanismo de presión contra la extradición de criminales a Estados Unidos. La periodista murió en la operación de rescate, dejando huérfanos a Miguel y a su hermana María Carolina.
Estos hechos fueron relatados por Gabriel García Márquez en Noticia de un secuestro, obra que narra la angustiosa espera de cinco meses y menciona al pequeño Miguel.
Ascenso político en medio de heridas personales
Uribe proviene de una familia con trayectoria en el poder: su abuelo, Julio César Turbay, fue presidente de Colombia entre 1978 y 1982. Miguel estudió Derecho, egresó de uno de los mejores colegios de Bogotá y obtuvo una maestría en la Universidad de Harvard.
Ha sido concejal, secretario de Gobierno, candidato a la Alcaldía de Bogotá y en 2022 llegó al Senado por el partido Centro Democrático. En 2023 anunció su aspiración presidencial.
Durante un acto reciente en un barrio popular de la capital, fue víctima de un ataque con arma de fuego, presuntamente perpetrado por un sicario de 15 años. Minutos antes, hablaba sobre la muerte de su madre y el impacto de la violencia.
En 2021, declaró a la revista Bocas: “Yo perdoné a todos los que estuvieron involucrados. La reconciliación es lo único que ayuda a sobrepasar un momento tan difícil.”
Crítico de Petro y símbolo conservador
Uribe es uno de los opositores más férreos del presidente Gustavo Petro y su política de diálogos con grupos armados. Ha liderado debates contra las guerrillas y las reformas sociales del actual Gobierno.
Casado y padre de un niño de dos años, mantiene como lema: “Colombia tiene futuro”. Su mentor político, el expresidente Álvaro Uribe, lo llama una “esperanza de la Patria”, destacando su carácter como esposo, padre y líder.
En 2019, durante su campaña a la alcaldía, se presentó como un político transparente, sin vínculos con la corrupción y firme en el combate al crimen y las drogas.
Un nuevo capítulo en la historia de violencia electoral
El atentado contra Uribe revive uno de los capítulos más oscuros de la historia política colombiana. Entre 1948 y la década de los 90, al menos cinco candidatos presidenciales fueron asesinados, con la participación de carteles del narcotráfico y sectores del Estado.
Ahora, mientras lucha por su vida en una unidad de cuidados intensivos, el país entero observa con preocupación un escenario que creía superado.
