Hoy una historia para contar
LA LLEGADA DE LA TELEVISIÓN A CALI Y SUS PROBLEMAS TECNICOS
Después de la inauguración de la televisión en Bogotá y Manizales, el 13 de junio de 1954, la prensa Caleña reclama por la tardanza de su llegada a nuestra Ciudad.
“Injustificadamente se ha carecido de tal ventaja técnica mientras otras secciones del país con menos recursos económicos potenciales y en desarrollo, la disfrutan hace algún tiempo”. Eran los comentarios de nuestra prensa local.
Es el 13 de Junio de 1956 donde es recibido con beneplácito la primera señal, sin embargo las continuas fallas técnicas, estarían presentes hasta finales de los años sesenta. “Hace por lo menos quince días el servicio de tv en Cali es prácticamente nulo”. Las interferencias son continuas, las imágenes se desvanecen y su percepción se torna en veces imposible.
No es factible atribuir estas anomalías a fenómenos atmosféricos o a otras causas naturales. Todo parece indicar que el mal radica en serias deficiencias técnicas, posiblemente ubicadas en la estación repetidora de La Horqueta, que aún no han sido reparadas”. Señala el diario el Relator en su edición- dic/56.
En Cali hay no menos de 40.000 televidentes en los hogares o en sitios de aglomeración de gentes, que se sienten inconformes con el pésimo servicio de televisión que hoy se presta en la ciudad.
Hubo muchas personas que este año invirtieron sus primas navideñas en la compra de uno de esos aparatos. A esta hora deben de estar renegando de esa inversión, por no haber sido previamente advertidas de la ineficiencia actual del servicio que tan ávidamente desean obtener. Con ello no sólo se perjudican los televidentes sino también las firmas distribuidoras de tales implementos. Todas estas dificultades sólo fueron superadas en los años 70s.
Donde compraban los Caleños sus televisores?
Estas son algunas publicaciones de los diarios locales:
Distribuidor exclusivo Federico Burckhardt.
Adquiéralos con $10.oo semanales y con seis meses de garantía en el Almacén Noel (Norelco).
Televisor Silverstone, mueble de lujo sala y comedor, vidrio de seguridad removible, dos parlantes de alta fidelidad. Cuota inicial $179.oo, mensual $62.oo. Costo total $1.195.oo. Almacén Sears.
Los principales anunciantes son la distribuidora Norelco y la distribuidora Burckhardt; esta última hace constante énfasis en su condición de representante exclusivo de la marca rca-Víctor en la ciudad.
En 1957 incursionan los almacenes Mora Hermanos y Sears.
Ya para esta época se incluye en el anuncio la posibilidad de facilidades de pago, así como la entrega de una cuota inicial y cuotas mensuales o incluso semanales.
En los restantes años de la década aparecen otros anunciantes importantes como Electrocasa y el almacén Ángel.
ALGUNOS CLASIFICADOS DE LA PRENSA LOCAL.
Por viaje al exterior regalo televisor Silvana 21″. Tel. 94912 y 88923. Entenderse con el señor Maya. (El País, 1960, 30 de julio, p. 21).
Venpermuto a vehículo o lote. Televisor Emerson 21″, consola, modelo 61, como nuevo, Teléfono 94670. (El País, 1961, 10 de febrero, p. 21).
Véndese televisor General Electric americano prácticamente nuevo. $3.000.oo. Con mesita metálica especial. Calle 21 Sur No. 16-55 Barrio Tequendama. (El País, 1965, 3 de junio, p. 21).
La oferta de televisores nuevos y la promoción de nuevos modelos se mantienen durante la década del sesenta. Sin embargo, se observa un declive que es más evidente en la promoción. Un rasgo interesante es el aumento en la demanda de televisores de segunda.
En esta categoría se observan distintas formas de transacción, desde la oferta de sumas en efectivo, hasta la oferta de cambios y permutas.
Compro televisor 21″ o 23″ sin estrenar. Doy hasta $3.000.oo. Tel. 87456. (El País, 1965, 14 de enero, p. 15).
Permútase televisor con mueble americano por otro portátil. Tel. 82997. (El País, 1962, 20 de febrero, p. 23).
Compro televisor de 21″ o 23″ en perfecto estado. Tel. 431293. (El País, 1969, 1.º de septiembre, p. 21).
Debo señalar que para mí sorpresa eran tan costoso un televisor en aquella época que lo permutaban por un lote o vehículo…ahora entiendo porque la mayoría de las familias Caleñas no teníamos para comprar uno.
Investigación realizada por:
Gustavo Galindo.
Bibliografía: Diario el Relator 1956.
Diario el País 1960-1969
