Gobierno Venezolano anunció la destrucción de campamentos dedicados al narcotráfico que eran operados por guerrillas colombianas
El gobierno venezolano anunció este jueves la destrucción de campamentos dedicados al narcotráfico que eran operados por guerrillas colombianas dentro de su territorio. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, aseguró que, como resultado de estas acciones, el país está “libre de cultivos ilícitos”.
Las operaciones antinarcóticos se desarrollan en un contexto de tensión, coincidiendo con un despliegue de buques de guerra de Estados Unidos en el Caribe. Esta movilización se produce en el marco de las acusaciones de Washington contra el presidente venezolano, Nicolás Maduro, a quien señalan de liderar presuntas redes de narcotráfico.
En una transmisión por la televisión estatal, el ministro Padrino detalló el despliegue de las operaciones militares, mostrando en un mapa las áreas intervenidas e imágenes de incursiones de tropas en diversas zonas montañosas del país, incluidos estados fronterizos con Colombia. Para estas operaciones, que aún continúan en marcha, se han movilizado aproximadamente 36.000 militares venezolanos.
Padrino identificó a los grupos responsables y advirtió sobre su presencia en territorio venezolano. “Se han pasado para acá en la región de los Pijiguaos (estado Bolívar), unos grupos terroristas, narcotraficantes, del ELN y de las FARC, con nombre y apellido”, declaró el ministro. Afirmó con contundencia que estos grupos “pretenden permanecer en territorio venezolano dedicados todos al tráfico de droga (…), aquí en Venezuela tendrán una respuesta contundente”.
Una de las zonas estratégicas donde se detectó la presencia de estos grupos armados es el Catatumbo venezolano, una región montañosa fronteriza que Venezuela comparte con Colombia. “Hemos desmontado campamentos tanto del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y de la FARC”, informó Padrino.
La presencia de grupos armados colombianos en Venezuela ha sido un tema recurrente en informes de organizaciones internacionales como Human Rights Watch o Insight Crime, que han denunciado esta situación durante años.
Paralelamente, el ministro de Defensa venezolano cuestionó la presencia militar estadounidense en el Caribe, interpretándola como un acto de intimidación. “Se nos quiere imponer la fuerza, la coerción, la amenaza, la extorsión, a través de la fuerza, a través de la amenaza militar”, concluyó.
