La cifra de personas fallecidas por el sismo del 10 de agosto llega 312 y 290 desaparecidas
La cifra de víctimas mortales tras el sismo de magnitud 7,4 registrado el 10 de agosto en Colombia asciende a 312 personas, de acuerdo con el reporte último reporte de la Unidad de Gestión de Riesgo de Desastres (Ungrd) de ayer martes 18 de agosto a las 7:00 p. m.. El evento sísmico, con epicentro en San José del Palmar, departamento del Chocó, ha generado afectaciones en 15 departamentos y 470 municipios del territorio nacional.
El informe detalla que 294.278 personas han resultado afectadas, pertenecientes a un total de 143.470 familias. Además de los fallecidos, las autoridades contabilizan 4.611 heridos, mientras que 290 personas permanecen en calidad de desaparecidas y 358 ciudadanos han sido rescatados de las estructuras colapsadas.
En cuanto a la infraestructura habitacional y civil, el reporte indica que 29.548 viviendas fueron destruidas y 134.124 presentan averías. El sector de servicios y edificaciones públicas reporta daños en 335 centros de salud, 3.421 centros educativos, 4.028 centros comunitarios y 5 aeropuertos. Asimismo, 277 edificios colapsaron y 5.808 presentan daños estructurales.
La red de transporte y suministros registra afectaciones en 432 vías terrestres, 97 acueductos, 52 puentes vehiculares y 13 puentes peatonales.
El presidente Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo tres días antes de la ocurrencia del sismo, informó una estimación preliminar de pérdidas económicas equivalentes a 9.570 millones de dólares. Como medida de respuesta, el Gobierno Nacional activó el “Plan Milagro de Reconstrucción”, bajo la coordinación del Ministerio de Vivienda y con la participación de constructores, entidades financieras y aseguradoras.
El titular de dicha cartera, Jaime Andrés Beltrán, fue cuestionado por su ausencia durante el periodo inicial de la crisis.
El Gobierno ha recibido asistencia económica de los Estados Unidos y del Banco Mundial. El mandatario colombiano solicitó a la administración estadounidense la suspensión temporal de aranceles para productos nacionales con el objetivo de mitigar el impacto en la economía. El ministro de Comercio, Mauricio Gómez, viajará a Washington para negociar los gravámenes que aumentaron del 10% al 12,5% a finales de julio.
