En la zona oriental de Cúcuta, Norte de Santander, se registró esta mañana una explosión cerca al puente Internacional
Una fuerte explosión interrumpió la tranquilidad de los habitantes del barrio El Escobal, en la zona oriental de Cúcuta. El incidente ocurrió a escasos metros del puente internacional Francisco de Paula Santander, una de las infraestructuras binacionales más estratégicas que conecta directamente a Colombia con Venezuela.
La detonación encendió todas las alertas de las autoridades ante la alta vulnerabilidad de la zona fronteriza y el temor generalizado de la comunidad por la reciente escalada de violencia en el departamento de Norte de Santander, luego del asesinato del exsecretario de Gobierno de la ciudad, Miguel Castellanos, el lunes en la noche.
La fuerte explosión, registrada en las instalaciones de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), afectó directamente a la zona fronteriza y, según los primeros reportes de las autoridades, el ataque ha dejado cuatro policías heridos.
De acuerdo con las versiones preliminares entregadas por residentes y conductores que transitaban por el corredor vial, el estruendo se escuchó con gran intensidad en sectores aledaños como Prados del Este y Boconó.
La onda expansiva generó pánico inmediato, provocando que varios vehículos tuvieran que retroceder en contravía para alejarse del epicentro y evitar riesgos. La zozobra se apoderó rápidamente de las calles residenciales mientras los ciudadanos buscaban refugio, temiendo que se tratara de un ataque dirigido contra la infraestructura vial o puestos de control de la Fuerza Pública.
Minutos después de reportarse el hecho, unidades de la Policía Metropolitana de Cúcuta y uniformados del Ejército Nacional se desplazaron hasta el lugar exacto para acordonar el perímetro afectado. Expertos en antiexplosivos inspeccionaron exhaustivamente la zona para descartar de manera definitiva la presencia de cargas adicionales que pudieran poner en peligro la vida de los transeúntes.
El pánico es absoluto en la comunidad debido a la extrema cercanía del colegio Padre Luis Variara, donde decenas de niños se encontraban ingresado para comenzar su jornada escolar al momento del estallido, lo que ha desatado momentos de profunda angustia entre padres y docentes mientras la Fuerza Pública acordona y asegura el perímetro para descartar otros artefactos.
Cúcuta atraviesa un periodo de máxima vulnerabilidad en materia de orden público, caracterizado por una preocupante sucesión de acciones violentas cometidas por agrupaciones armadas al margen de la ley que disputan las economías ilícitas en las trochas fronterizas.



