Se registran más de 2.600 víctimas de desplazamiento intraurbano en Buenaventura este año
Muchas familias han buscado refugiarse al interior de su círculo social que habita sectores urbanos de Buenaventura, donde el impacto de la violencia no ha sido tan drástico; otras se desplazaron hacia ciudades del departamento.
Desde finales de 2020, la presencia armada y disputa territorial al interior de un Grupo Delictivo Organizado (GDO) en varios sectores de Buenaventura, Valle del Cauca, ha desencadenado hechos de desplazamiento intraurbano silencioso como medida de protección.
Muchas familias han buscado refugiarse al interior de su círculo social que habita sectores urbanos de Buenaventura, donde el impacto de la violencia no ha sido tan drástico; otras se desplazaron hacia ciudades del departamento.
De acuerdo con la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), en lo que va corrido del año, 2.684 habitantes de Buenaventura han sido víctimas de desplazamiento intraurbano a causa de la violencia. La totalidad de afectados corresponde a 822 familias.
“El recrudecimiento de la violencia en Buenaventura no sólo ha afectado a la población que ha sido desplazada, sino que también vulnera los derechos de personas que por diversas circunstancias decidieron permanecer en sus hogares; pues éstas pasan sus días en medio de la angustia y temor de quedar en medio del fuego cruzado o ser víctima de amenazas” indicó la ONU.
En Colombia, según la Defensoría del Pueblo, unas 11.150 personas se han desplazado en el país en lo que va de este año, por enfrentamientos entre grupos armados que se disputan los territorios para dominar el narcotráfico y los cultivos ilícitos.
“Han sido 16 eventos de desplazamiento masivo intraurbano y 14 eventos de desplazamiento masivo rural, los cuales afectaron a un total de 4.062 familias -11.150 personas- de las cuales el 90 % pertenece a comunidades étnicas del Pacífico colombiano”, manifestó el defensor del Pueblo, Carlos Camargo.
De acuerdo con el defensor, estás situaciones están enmarcadas de manera particular en las disputas de, entre otros actores, facciones disidentes de las Farc, exactamente de los frentes 36 y 18, el ELN, el Bloque Virgilio Peralta Arenas, ‘Los Caparros’ y grupos de crimen organizado contra el ‘Clan del Golfo’ en el noroccidente del país, enfrentados por las zonas de cultivo, procesamiento y comercialización de droga, así como la captación ilícita de rentas provenientes de la minería ilegal y trata de personas, entre otras.
“Los escenarios de estas situaciones se multiplican en el territorio, participando diferentes grupos del crimen organizado bajo múltiples denominaciones que cambian según los territorios, que entre el 1 de enero y la fecha han generado desplazamientos forzados, homicidios, masacres, confinamientos, asesinatos de líderes sociales, amenazas contra líderes indígenas, asesinatos de excombatientes, entre otros delitos, particularmente en el suroccidente del país, Catatumbo y la frontera colombo venezolana”, argumentó Camargo.




