Un 14 de Julio en el Tour de Francia
Por. Carlos Alberto Lenis García
Siempre es un día maravilloso desde la noche anterior, se llega a pernoctar en el pueblo o lugares cercanos a él de donde al día siguiente se dará la partida de la etapa, la celebración comienza con mucha anticipación.
Es el día más importante de los galos, celebran la Fiesta Nacional de Francia, conocida como el Día de la Bastilla.
Se conmemora la toma de la Bastilla en París el 14 de julio de 1789, un acontecimiento clave de la Revolución Francesa.
La historia da cuenta que, La Bastilla era una prisión símbolo del poder absoluto de la monarquía. su caída representó el inicio del fin del Antiguo Régimen y el triunfo de los ideales de libertad, igualdad y fraternidad.
En todos los poblados hay desfile militar, fuegos artificiales y conciertos en las plazas.
Se destacan las fiestas populares llamadas bals des pompiers (bailes de bomberos), muy tradicionales en barrios y pueblos.
El 14 de julio es más que una fecha histórica, es un símbolo de la identidad republicana francesa y de los valores democráticos que inspiraron a muchos países en el mundo.
Y el evento más importante del ciclismo mundial, el Tour de Francia, desde su primer año en 1903, la competencia se realiza en medio de una extraordinaria celebración, y por lo regular se busca que la salida de esa etapa salga y llegue a un pueblo, donde este tipo de celebraciones sean las más atractivas.
El 14 de julio de 1903 se disputó la quinta etapa del primer Tour de Francia, entre Burdeos y Nantes, hoy son dos grandes ciudades, pero para esos años, no lo eran.
Hoy coincidiendo con la Fiesta Nacional de Francia, se disputa la décima etapa del Tour de Francia, un recorrido de alta montaña entre Aurillac y Le Lioran. Estas poblaciones pertenecen a la región de Auvernia-Ródano-Alpes, en el centro-sur de Francia.
Esas mañanas de celebración se inician con la quema de pólvora, ningún residente se queda en casa para no perderse este acto que se lleva a cabo en la plaza principal, donde se ubica siempre el sitio de salida de la competencia, por lo regular la etapa se inicia al medio día.
Esa mañana hay de todo, presentaciones artísticas, juegos tradicionales para niños y jóvenes. Como La Pétanque Boules, es un juego de bolas metálicas lanzadas hacia una pequeña bola llamada cochonnet.
Quilles (bolos franceses), es una variante tradicional de los bolos, jugada al aire libre.
Los niños colocan peones (clavijas) en el suelo y los derriban con una bola suspendida de una cuerda o rama. Es un juego colectivo que fomenta la coordinación y la competencia amistosa.
Bilboquet (juego del balero). Consiste en atrapar una bola unida por una cuerda en la punta de un palo con una copa o clavija. Desarrolla la destreza manual y la paciencia.
Se busca a través de estos juegos que no desaparezcan de lo tradicional.
Se destacan a las personalidades de cada pueblo, a ellos se les ubica en una tarima especial, hay música tradicional francesa.
A la caravana del Tour se le asignan por responsabilidad sitios de llenos de muestras típicas, comidas habituales para la celebración, no es el mismo sitio para la prensa, ni para los ciclistas, ni para las autoridades generales o de juzgamiento de la competencia, a cada uno se le asigna su lugar.
La salida es todo un espectáculo, con el corte de cinta del alcalde y el director de carrera acompañada por un pequeño discurso y con la música de una banda o agrupación musical de la región.
La carrera se desarrolla con diferentes actos que se viven a lo largo de la etapa, en donde quienes disfrutan son aquellos que van adelante, como los encargados de la logística, caravana publicitaria, prensa y acompañantes de los equipos que van adelante para cumplir su labor en meta. Se bebe y se come de todo lo que se ofrece, siendo este uno de los actos que sobresalen en los franceses, ofrecer y dar, la mejor respuesta para ellos es recibirles.