Por tercera semana consecutiva, el número de nuevos casos de COVID-19 reportados a nivel mundial disminuyó la semana pasada, informó este lunes el director de la Organización Mundial de la Salud.

“Todavía hay muchos países con un número creciente de casos, pero a nivel mundial, esta es una noticia alentadora”, aseguró Tedros Adhanom Gebreyesus durante su conferencia bisemanal.

El experto aseguró que las cifras muestran que el virus se puede controlar, incluso con las nuevas variantes en circulación.

“Y demuestra que, si seguimos con las mismas medidas de salud pública probadas, podemos prevenir infecciones y salvar vidas”, agregó.

Tedros advirtió, sin embargo, que el año pasado también hubo momentos en casi todos los países en los que los casos disminuyeron, pero los gobiernos se abrieron demasiado rápido y las personas bajaron la guardia, solo para que el virus regresara rugiendo.

“A medida que se implementan las vacunas, es vital que todos sigamos tomando las precauciones para mantenernos a salvo y a los demás. Ser un ejemplo a seguir. Es vital que los gobiernos permitan a las personas tomar las decisiones correctas, ya sea facilitando el cumplimiento de la cuarentena o haciendo que los lugares de trabajo sean más seguros”, explicó.

Además, recordó que controlar la propagación del virus salvará vidas ahora y en el futuro al reducir las posibilidades de que surjan más variantes y se logre garantizar que las vacunas sigan siendo eficaces.

Un nuevo informe de la Organización Mundial de la Salud afirma que a nivel mundial 4 de cada 10 muertes siguen sin registrarse, y en África, solo 1 de cada 10 se registra.

Dos tercios de los países de bajos ingresos han establecido un sistema estandarizado para informar las causas de las muertes. Sin embargo, la investigación destaca la urgente necesidad de fortalecer estos sistemas para ayudar al mundo a responder a las emergencias sanitarias.

Se trata del primer informe de este tipo, y abarca los sistemas de información sanitaria de 133 países y aproximadamente el 87% de la población mundial.

“La pandemia de COVID-19 ha creado una demanda sin precedentes de datos de salud de alta calidad. Los datos oportunos, confiables y procesables son esenciales para que los gobiernos y los proveedores de salud tomen las mejores decisiones para promover y proteger la salud”, aseguró el doctor Tedros.

Si bien existe una buena disponibilidad de datos en áreas como la inmunización, la tuberculosis y la incidencia del VIH, hay menos cobertura en temas como la salud mental y el cáncer. Menos de la mitad de los países informan datos de establecimientos nacionales sobre trastornos graves de salud mental.

Esta falta de datos limita gravemente a los países en su capacidad para planificar e implementar programas de salud eficaces.

La investigación recalca la urgente necesidad de inversiones para fortalecer los sistemas de información en salud en todos los países, para apoyar la respuesta y recuperación del COVID-19, y avanzar hacia la cobertura universal de salud y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

“El informe SCORE orienta a los países a invertir en áreas prioritarias con el mayor impacto en la recopilación, análisis y uso de datos de salud. Entre otras recomendaciones, el informe insta a los países a fortalecer sus sistemas generales de datos de salud, a mejorar sus sistemas de registro de datos de defunción y a recopilar más datos y de mejor calidad para abordar las desigualdades”, dijo Michael Bloomberg, embajador mundial de la OMS para Enfermedades No Transmisibles.

“Solo podemos avanzar si medimos el progreso”, agregó Tedros, recordando que el fortalecimiento de los sistemas de información sanitaria ha sido una parte fundamental del proceso de transformación de la OMS durante los últimos tres años y medio.


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