Utilizar el “poderío militar sin igual” de EE.UU en América Latina para defender sus intereses, dijo Trump en la Asamblea General de la ONU
Llevar a Irán “al infierno” si no se aviene a un acuerdo para acabar la guerra y advertir que no dudará en utilizar el “poderío militar sin igual” de su país en América Latina para defender sus intereses fueron los aspectos más destacados de la intervención del presidente estadounidense, Donald Trump, en la Asamblea General de la ONU.
Estados Unidos vuelve a ser “respetado” en el mundo empezó señalando el líder republicano ante el pleno de Nueva York, en cuyo marco firmó un acuerdo de seguridad con los líderes de Groenlandia y Dinamarca que permitirá instalar dos bases norteamericanas en el territorio danés autónomo ubicado entre los océanos Atlántico Norte y Ártico, específicamente en Narsarsuaq, en el sur de la isla, y en Mestersvig, en el este. La base Pituffik ya opera en el norte.
El acuerdo, que Trump definió como el inicio de una relación “fantástica” y beneficiosa “para Europa, para Estados Unidos y para todos”, se selló con la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y el jefe del gobierno groenlandés, Jens-Frederik Nielsen. En el mismo se reafirmó “la soberanía y la integridad territorial del Reino de Dinamarca” y reconoció el “derecho a la autodeterminación” de Groenlandia.
Inmerso en una guerra sin visos de pronta resolución, Trump ofreció una disyuntiva tajante a Teherán. “Tengo que tomar una decisión importante: ¿se llegará a un acuerdo con Irán?” se preguntó en la tribuna de la ONU. O “¿los arrastro al infierno sin posibilidad de supervivencia?”, añadió.
“Están esperando a ver qué tal me va en las elecciones de mitad de mandato. Lo que no se dan cuenta es que yo no me presento” advirtió, en alusión a las elecciones para renovar parcialmente el Congreso estadounidense, el 3 de noviembre.
Posterior a ello confirmó una reunión de sus delegados con representantes iraníes. “Nos ha ido muy bien. Fue una reunión de tres horas” y agregó que se plantean otros encuentros.
De otra parte, el mandatario afirmó que Estados Unidos reafirmará sus intereses en todo el mundo, empezando por su vecindario más cercano.
“Estados Unidos ya no permitirá que las amenazas contra América ganen terreno en ningún lugar del hemisferio occidental. Y, de ser necesario, utilizaremos nuestro poderío militar sin igual”, advirtió.
Los miembros de los carteles del narcotráfico “deberían ser ejecutados, exiliados o detenidos”, sostuvo.
El presidente declaró a esos grupos “organizaciones terroristas” en febrero del año pasado, y meses después inició una campaña de ataques militares contra narcolanchas, en el Caribe y luego en el Pacífico, con más de 200 muertes hasta ahora.
“Nadie creía que fuera posible”, se ufanó.
El poderío militar estadounidense no tiene parangón, dijo el mandatario. “Nuestras acciones en Venezuela son prueba de ello”, añadió ante el gran auditorio de la Asamblea General donde se encontraba la presidenta interina venezolana Delcy Rodríguez, con quien tenía prevista una reunión.
Trump creó una alianza de seguridad regional, el Escudo de las Américas, con gobiernos conservadores aliados en América Latina, con los que también se reunirá en Nueva York.
“Cuba caerá” advirtió luego el mandatario y enfatizó que “el comunismo nunca llegará a Estados Unidos, pero la libertad llegará a Cuba”.
“El gobierno de EEUU resulta incapaz de aceptar que Cuba es, y tiene derecho a ser, un país plenamente independiente y soberano”, reaccionó en X el canciller cubano, Bruno Rodríguez, quien encabeza la delegación de la isla en Nueva York
