Donald Trump vincula a la inmigración por los disturbios registrados en Francia, propone a los galos que cierren fronteras
El presidente estadounidense Donald Trump vinculó los disturbios registrados en Francia con la inmigración y llamó al Gobierno francés a recuperar el control de sus fronteras, en medio de una de las jornadas de violencia más graves que ha vivido el país en los últimos años.
“Francia está ardiendo. La inmigración de personas que vienen de un mundo completamente diferente, que llevan odio en sus corazones, ha hecho añicos a Francia, que una vez fue un gran país. Cierren sus fronteras y recuperen el control antes de que sea demasiado tarde”, escribió Trump en un mensaje publicado en redes sociales.
El pronunciamiento se produjo después de que las manifestaciones del sábado 17 de octubre terminaran en enfrentamientos con la Policía, incendios y saqueos en distintos puntos del territorio francés. El mandatario estadounidense responsabilizó a la migración de la crisis, aunque las movilizaciones surgieron por motivos económicos y sociales.
Francia vivió el sábado una movilización nacional contra el encarecimiento de la vida, la pérdida del poder adquisitivo y el deterioro de los servicios públicos. Las protestas reunieron a estudiantes, trabajadores, sindicatos, agricultores y sectores vinculados al movimiento de los chalecos amarillos.
Las cifras de participación variaron entre 550.000 personas, según el Ministerio del Interior, y 800.000, de acuerdo con los organizadores. Aunque numerosas marchas transcurrieron pacíficamente, en varias ciudades se registraron enfrentamientos, ataques a comercios y edificios públicos.
Entretanto, las fuerzas del orden francesas han detenido por el momento a 2.000 personas por su participación en actos de violencia durante la jornada de protestas. Esa cifra es una actualización todavía provisional que publicó a primera hora de este domingo en su cuenta de X el ministro del Interior, Laurent Núñez, en un mensaje en el que subrayó que los actos de violencia los cometieron “varios miles de individuos de ultraizquierda decididos a atacar nuestros edificios públicos y nuestras fuerzas del orden”.
Además, a ellos se sumaron “delincuentes que vandalizaron y saquearon numerosos comercios en varias ciudades de Francia”, añadió Núñez, que también precisó que 600 policías, gendarmes y bomberos resultaron heridos, y que ése es igualmente un balance provisional.
En cuanto a los daños materiales, el ministro reconoció que son “considerables”, en particular teniendo en cuenta que fueron atacados “varios cientos de comercios”.




