Así es mi Pa
Por María Nelly Lenis
@ManeLenis
“Cuando yo nací, estabas junto a mí, luego yo crecí, me diste tu mano. Recuerdo tu mirar, recuerdo tu soñar; tus ojos pueden brillar, pueden hablar”.
Es el inicio de la canción “A los ojos de mi padre” de la cantante argentina, Marie Claude D´ubaldo. Una frase que encierra mi vida con mi Pa – como le digo de
cariño al mío – Un hombre alto, de cabello castaño cenizo, ojos miel, grandes y expresivos, con manos hermosas y una facilidad en la palabra que hacen honor a
su profesión y vida. Un tipo con el que nunca se cansarían de conversar, por que sabe de todo y conoce de más.
Siempre hemos estado orgullosos de sus logros y no solo por ser nuestro progenitor, sino, por que es un gran ser humano, a quien el mundo ha golpeado con indiferencia e injusticia, pero nosotros lo hemos cobijado con nuestros pequeños brazos y oraciones para que emerja con la fuerza que proyecta como la de un bisonte del norte.
La nostalgia me envuelve siempre que hablo de él, y es por que lo extraño mucho.
Sé que hemos sido compañeros en muchas vidas, no me imagino mi vida sin él, ni mucho menos la eternidad. Tuvo un gran maestro, mi abuelo, un ser espectacular, a quien el cielo llamó mucho antes, pero dejó la herencia y el legado que marca no solo un apellido, sino un corazón que bombea amor fraternal.
De niña me enfermaba cuando viajaba, contaba los días de volverlo a ver, no consentía ni entendía por qué un Océano nos separaba así… él solo estaba trabajando para mis hermanas, mi madre y para mí. Sus esfuerzos y sacrificios en otros lugares lejos de casa valían la pena, nada hizo falta.
No tengo como agradecerle que hoy sea la imagen paterna a distancia de mi retoño, que sea mi mejor amigo, mi mentor, mi inspiración.
Soy él, me paro, miro como él, mis gustos en comida, música, el clima, en fin… es tanto, que muchas veces mi madre se disgusta y me dice que soy igualita a él. Yo
solo me río por que es así y para mí es un honor.
A mi Pa le agradezco que siempre puedo celebrar su vida, que soy una mujer orgullosa de que él sea mi padre y tenga su ejemplo, que la gente lo reconozca e inflen mi pecho con sus virtudes y anécdotas. No se imaginan lo fuerte que es, cómo soporta las adversidades, cómo recuerda a su madre y la honra, cómo quiere a su equipo escarlata, cómo lo apasiona el ciclismo, cómo disfruta estar entre un radio, un micrófono y un audífono, cómo disfruta a sus nietos cuando los tiene cerca, cómo le gusta viajar, adora el mar, pero prefiere el clima frío.
Y aunque ahora su vida corre con sangre dulce, no deja de tomarse una
Coca-Cola (light) con hielo.
Hoy y siempre estas para nosotros. Te amamos inmensamente. Feliz día a mi
adorado Pa.
