CABALGANDO EN LA POLÍTICA La Columna de Opinión del Momento
-Al cerrar las puertas de otros grupos o movimientos políticos para llegar a su campaña, Abelardo de la Espriella está condenándose a no tener una buena participación. Sigue aduciendo su total independencia con un discurso no muy grato, donde dice: “Quien negocia con el demonio, termina enredado”. Es una afirmación muy dura que muestra, de alguna manera, un repudio hacia la clase política colombiana.
En un comunicado reciente volvió a hacer esta referencia, la que había dicho el pasado 09 de marzo, luego de las elecciones al Congreso, cuando se le preguntó si aceptaría que partidos como el Liberal, La U o los Conservadores se sumaran a su campaña. En este oficio manifestó: “La única manera de cambiar a Colombia, transformarla y llevarla al lugar de grandeza que se merece es siendo completamente independientes. Aquí no hemos recibido financiación de los grandes grupos económicos y de poder. No conectamos con las prácticas de la vieja política”, asegurando además que ni José Manuel Restrepo, su fórmula vicepresidencial, ni él dejarán su independencia y su credibilidad por recibir apoyos de sectores políticos tradicionales.
Recordemos su frase ya muy popular: “Si Paloma pasa a segunda vuelta y yo no, entonces le cargaré la maleta”.
Lo que sí será un riesgo a las pretensiones que tenga —y que estas no se cumplan—, como lo ha dicho, que el actual gobierno de izquierda no debe seguir en la presidencia. Es evidente que si no se une en primera vuelta con Paloma Valencia, Iván Cepeda sería presidente históricamente por primera vez en primera vuelta.
De la Espriella muestra una forma radical llevada a extrema derecha; creemos que esta tampoco sería, de un solo plano, la ideal para la Colombia actual.
Y de alguna manera cuestiona a Paloma Valencia aduciendo que: “Es una mujer que se ha enfrentado al régimen, pero ella ofrece algo completamente distinto a nosotros, lo cual también es respetable en democracia”, precisó, asegurando que la aspirante de derecha está aliándose con todos los partidos y está recibiendo apoyo “de todo el mundo”. Entonces, ¿cómo sería eso de cargarle la maleta?
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-En la sección de fotos en la mañana del miércoles anterior, luego de conocerse la ubicación de los candidatos en el tarjetón, la oficina de Comunicaciones de la campaña de Paloma Valencia–Juan Daniel Oviedo dio a conocer la información de que ellos estarán en la Semana Santa en la Jerusalén de América, Popayán, la ciudad natal de Paloma.
Recordemos que ella es hija de Ignacio Valencia López y Dorotea Laserna Jaramillo. Por vía paterna es nieta de Guillermo León Valencia, presidente de Colombia entre los años 1962 y 1966, y bisnieta del excandidato presidencial de 1930 por el Partido Conservador y poeta Guillermo Valencia. Por vía materna es nieta de Mario Laserna Pinzón, filósofo, catedrático y fundador de la Universidad de los Andes. Además, su hermano Pedro Agustín fue precandidato conservador a la alcaldía de Popayán; su hermana Cayetana está casada con Juan Carlos Pastrana; también es prima del exministro Aurelio Iragorri Valencia y sobrina del fallecido economista y político Juan Mario Laserna.
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-Volviendo a las posibles alianzas de los tradicionales partidos colombianos, que insólitamente no tienen un candidato propio para presentar en las próximas elecciones presidenciales, tal es el caso del Partido Conservador, que tuvo su primera reunión el pasado martes para ir viendo con quién se irían desde la primera vuelta. Con las figuras representativas de los azules, en este cenáculo el actual presidente Efraín Cepeda dijo: “Nuestro partido no puede estar en la orilla de un comunista, marxista, leninista”.
Y aunque invitó a la bancada de congresistas actuales y electos a hacer una profunda reflexión durante la Semana Santa, advirtió que “no es aceptable, por su ideología política, tener un solo parlamentario con Iván Cepeda”. Esta expresión es quizás motivada porque se ha dicho que algunos de los congresistas que van a repetir a partir del próximo 20 de julio se han ido en alianzas con el gobierno petrista a cambio de “mermelada”. Aquí recordamos lo que manifestó alguna vez el último presidente que representó al Partido Conservador como jefe de la Casa de Nariño, Andrés Pastrana Arango: “Lentejos”.
Esta palabra quedó en la historia cuando, en campaña presidencial, Pastrana se comprometió a acabar con el clientelismo y la corrupción en la política colombiana y luego lo volvió a decir: “Hoy, mientras el Partido Conservador entrega sus principios y la salud de los colombianos a la izquierda radical por un plato de lentejas, quiero convocar al rescate del conservatismo en torno al proyecto político de la Nueva Fuerza Democrática”, dijo.
Más atrás, fue utilizada por Laureano Gómez para que, por los años 30 del siglo pasado, se le impusiera el remoquete de “lentejos” a un grupo de congresistas conservadores que, abandonando la historia, normas y principios de su partido, se unieron al gobierno del liberal Enrique Olaya Herrera, todo por cuotas burocráticas.
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-En esta campaña a la Presidencia poco se le ha oído hablar al candidato Luis Gilberto Murillo. El exgobernador del Chocó y excanciller dijo en un espacio radial de la FM de RCN que “no se puede desconocer que hay avances en algunos temas en el gobierno de Gustavo Petro”, pero subrayó que “el país requiere mayor ejecución y resultados concretos”. Añadió que su enfoque está orientado a construir sobre lo existente, pero con cambios en la forma de implementación de las políticas públicas.
Aunque, pese a que en su región, el Chocó, poco se le atribuye en su gestión cuando fue gobernador, insiste en que su opción tiene como propuesta volver visible a su gente. Si esto fuera cierto y llegase a ser presidente, sería un gran reto para cumplirle alguna vez a esta población que recibe continuamente embates hasta de la naturaleza.
