Cinco cosas que saber sobre Rigoberto Urán

De dónde es Rigoberto Urán
Rigoberto Urán llegó al mundo el 26 de enero de 1987, en Urrao, Antioquía, Colombia, hijo de Rigoberto Urán (padre) y Aracely Urán.

‘Rigo’ comenzó en el ciclismo por un deseo de su padre, quien quería que su hijo fuera deportista. Al poco tiempo, y tras perder a su progenitor, encontró sobre las dos ruedas una manera de ayudar a su familia en esos momentos difíciles. “Arranqué en el ciclismo porque mi papá quería que sea deportista, mas no me gustaba el ciclismo, pero luego, a los tres, cuatro meses, se convirtió en una forma de sobrevivir”, ha comentado a Teleantioquia quien reforzaba su aporte a la familia vendiendo lotería.

A los 15 años se mudó a Medellín, pero su historia como ciclista juvenil en Colombia es breve, pues, gracias a destacar desde temprana edad, siendo un adolescente partió a Europa para volverse profesional, con el italiano Team Tenax a través de Marlon Pérez.

La pérdida más dura
A los 14 años, tras comenzar a dar sus primeras pedaladas junto a su inseparable padre, el prometedor ciclista recibe la noticia más dura: el asesinato del que le regaló el ciclismo, del hombre que le dio la vida.

“Urrao era un municipio muy golpeado por grupos alzados en armas. Paramilitares, guerrilleros, en fin. Vivíamos en una guerra en la que murió mucha gente inocente, gente trabajadora. En una de esas, en agosto de 2001, murió mi padre. Una mañana salió a entrenar en su bici, había un retén ilegal en la carretera, se lo llevaron y luego lo asesinaron”, ha recordado en una entrevista para la revista Bocas.

Desde entonces, en medio de su propio dolor, y entre pedales y loterías, Urán comenzó a ayudar a sostener a la familia. “Fue muy duro porque yo era muy apegado a mi papá”, ha agregado a Bocas.

Aunque la tragedia cambió su vida, ‘Rigo’ ha reconocido en el pasado que no carga rencor. Además, no es de las personas que se deja quedar atrás por los momentos difíciles. “A pesar de las dificultades, no me suelo quejar mucho”, ha manifestado a Teleantioquia.

“Yo he vivido mucho, y usted nunca va a escuchar a Rigoberto Urán lamentándose, quejándose de algo. He tenido muchos problemas en mi vida, muchas situaciones. Todas esas situaciones las agradezco, porque me han enseñado a montar todo lo que tengo”, ha acotado.

“Yo le digo a los ‘pelados’ (jóvenes): si a usted le ha tocado duro, a mí también”.

Sobre los podios más grandes
Urán ha llevado al ciclismo colombiano a los podios más importantes a nivel mundial: subcampeón del Giro de Italia en 2013 y 2014 y del Tour de Francia en 2017, sin contar numerosas victorias de etapa en todo tipo de pruebas.

Una de sus mayores hazañas fue en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, donde se colgó la medalla de plata, quedando a segundos del oro, tras una apretada final.

En pocos días puede sumar otro podio en el Tour y otra medalla Olímpica a su palmarés en los Juegos de Tokio 2020, tras ser seleccionado para representar a Colombia de nuevo. Compartirá equipo con Nairo Quintana, y entre sus grandes rivales se encuentran ciclista como el ecuatoriano Richard Carapaz.

El destino y una segunda familia
Emigró joven al Viejo Continente, y gracias al ciclismo pudo encontrar una especie de reparación: una segunda familia.

Luego de sufrir fracturas graves en una competencia, Urán debió regresar a Italia para recuperarse. Allí, el matrimonio Giuseppe Chiodi y Melania Charutti lo recibió en su casa y, con el tiempo, entablaron una relación lo más próxima a la familia.

“Yo ya puedo decir que son mis otros papás. Cuando llegué, como yo no entrenaba, él me propuso que lo acompañara a andar a todas esas partes en el norte de Italia donde hacía las entregas de bolsos que fabricaba su empresa: Milán, Bérgamo, etc. Luego, cuando empecé a entrenar, ella me dejaba la comida hecha. Ellos vivían en el segundo piso y yo en el primero, pero cada vez, de una manera muy respetuosa, los límites se perdieron”, ha contado a Bocas.

Bajo ese techo, llevó adelante su recuperación, además de aprender el idioma que hoy maneja perfectamente. ‘Beppe’ y Melania, una pareja sin hijos, comenzaron a asistir a sus carreras, y, así, Urán se dio cuenta que había encontrado una segunda familia. “Mis triunfos eran suyos”, ha señalado, al recordar que fue en un viaje de regreso desde Suiza cuando se dio cuenta de cómo se sentía.

“Fue el destino”.

A prueba de golpes y caídas
La vida ha dado sus golpes al colombiano, quien también se ha ganado cicatrices por cuenta propia sobre las ruedas.

“Así es este deporte. Y arriesgado que he sido”, ha expresado a Bocas.

Desde los ocho años, sobre los patines, hasta su actualidad compitiendo en las principales vueltas del mundo, Urán puede contar su historia con las cicatrices que lleva en el cuerpo. En este vida se ha abierto la quijada contra la acera; golpeado la cara; roto la clavícula un par de veces; abierto la rodilla derecha; codos; muñecas, y más.

Pero ‘Rigo’ es aprueba de todo, y ahora, montado en su bicicleta, busca escalar nuevamente podios: el Tour y Tokio 2020.

Con Información Pagina Oficial Tokio 2021

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