Congreso de Estados Unidos crítica al gobierno de Gustavo Petro y propone reducir ayuda
El Congreso de Estados Unidos lanzó críticas al gobierno del presidente Gustavo Petro y propuso reducir en un 50% la ayuda no militar destinada a Colombia para el año fiscal 2026. La decisión se fundamenta en lo que legisladores estadounidenses califican como una gestión deficiente en materia de seguridad, lucha contra el narcotráfico y gobernabilidad democrática.
Durante una sesión del Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes, el congresista republicano Mario Díaz-Balart denunció que, bajo la administración Petro, Colombia ha fallado en prevenir la violencia política, ha deteriorado su economía y ha envalentonado a criminales transnacionales. En este contexto, el legislador reiteró que los fondos estadounidenses deben dirigirse a países que “avancen en intereses compartidos”.
“Este proyecto deja muy en claro que los días de una débil política extranjera de Estados Unidos acabaron”, declaró Díaz-Balart, quien también preside el subcomité para la Seguridad Nacional y el Departamento de Estado.
Uno de los puntos más sensibles fue el atentado contra el senador Miguel Uribe Turbay, aún en estado crítico, el cual fue citado como evidencia de la creciente inestabilidad política en Colombia. Asimismo, el comité expresó preocupación por el presunto consumo de drogas en altos niveles del Gobierno colombiano y la presunta politización del sistema judicial, haciendo referencia al proceso contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez.
Según el documento aprobado por el comité, la asistencia no militar a Colombia se reduciría de 400 millones de dólares en 2025 a unos 209 millones en 2026, lo que representa el nivel más bajo en al menos dos décadas.
“La comisión observa que la administración Petro no ha utilizado eficazmente la asistencia de Estados Unidos para promover las metas y objetivos comunes”, se lee en el informe.
Actualmente, EE. UU. destina cerca de 208 millones de dólares a Colombia, de los cuales 103 millones se emplean en control antinarcóticos y 38 millones en financiación militar.
Aunque Díaz-Balart representa al Partido Republicano, las críticas hacia el gobierno colombiano también llegaron desde sectores demócratas. El congresista Adriano Espaillat manifestó su preocupación por el aumento del narcotráfico y la violencia política, aunque abogó por mantener el diálogo y la cooperación.
“Vimos con preocupación el atentado contra un candidato presidencial. También nos preocupa la actitud sobre el emergente narcotráfico en el país… debe haber un diálogo y una conversación sensata”, sostuvo el representante demócrata.
En paralelo, durante la sesión trimestral del Consejo de Seguridad de la ONU, la delegación estadounidense —representada por la consejera política adjunta Ting Wu— arremetió contra la política de ‘paz total’ de Petro, calificándola como una estrategia desorganizada que ha incentivado a los grupos armados a intensificar la violencia.
“En lugar de reducir la violencia, la prisa desorganizada del gobierno colombiano por negociar con una multitud de grupos armados haya creado, de hecho, incentivos perversos para que estos grupos intensifiquen sus ataques con el fin de mejorar su posición negociadora”, afirmó Wu.
“La falta de coordinación entre el gobierno colombiano y las comunidades afectadas por el conflicto socava por completo el proceso de paz”, agregó.
