El diclorometano es la nueva amenaza a la capa de ozono

Publicación y foto de   La Vanguardia

El Protocolo de Montreal (firmado en 1987) estableció las bases para prohibir o limitar el uso de productos químicos que, como los clorofluorocarbonos (CFC), destruyen el ozono en las capas altas de la atmósfera terrestre (ozono estratosférico, protección natural contra las radiaciones ultravioletas). La aplicación de este acuerdo internacional ha sido todo un éxito y la evolución del agujero de la capa de ozono parece controlada.

No obstante, un estudio publicado esta semana en la revista Nature Communication advierte de que la creciente utilización de un producto químico no regulado en el Protocolo de Montreal puede estar perjudicando a la capa de ozono hasta el punto de retrasar el actual proceso de recuperación.

La causa de este nuevo inconveniente es el diclorometano o cloruro de metileno (CH2CL2), un líquido incoloro creada en laboratorio (no presente en la naturaleza) que se utiliza como disolvente, eliminación de pinturas, limpieza de componentes electrónicos, aerosoles, pesticidas y juguetes termoplásticos.

Efectos previstos

Si el uso de diclorometano sigue creciendo al ritmo actual, la recuperación de la capa de ozono se retrasará 30 años

El equipo científico autor del nuevo estudio calcula que si se mantienen las emisiones actuales de diclorometano la recuperación de la capa de ozono registrará un retraso de 5 años (respecto a la fecha prevista). La situación más preocupante es que si las emisiones de diclorometano siguen creciendo al ritmo de los últimos años, el agujero de la capa de ozono quedará cerrado 30 años más tarde de lo previsto.

Se debe recordar que, según las estimaciones actuales y pese a la correcta aplicación del Protocolo de Montreal, el agujero de la capa de ozono no quedará cerrado por completo hasta una fecha que se calcula que estará entre los años 2046 y 2057.

En consecuencia, los autores del nuevo estudio -con el profesor Ryan Hossaini (Universidad de Lancaster) a la cabeza- proponen la revisión de los cálculos sobre la evolución de la capa de ozono y la posible limitación en el uso del diclorometano.

“Aunque la destrucción del ozono estratosférico a partir del diclorometano es actualmente bastante modesta, no se sabe con certeza cómo evolucionará la cantidad de este gas en la atmósfera en los próximos años y nuestros resultados indican que, al ritmo de crecimiento actual, esta substancia podría retrasar de forma importante la recuperación de la capa de ozono y los beneficios conseguidos por el Protocolo de Montreal”, ha indicado el profesor Ryan Hossaini.

Causas del crecimiento

La substitución de substancias peligrosas como los CFC puede haber incrementado el uso de diclorometano

Los autores del estudio han observado que la utilización de diclorometano aumentó de forma considerable a partir del año 2000. “No está claro qué es lo que está impulsando este crecimiento, pero podría estar relacionado con un mayor uso de este producto químico como disolvente en lugar de otros productos químicos de larga vida (por ejemplo, CFCs y HCFCs) que han sido eliminados del mercado precisamente en aplicación del Protocolo de Montreal”, explica el profesor Hossaini.

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