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El petróleo se dispara y logra mayor alza desde 1991

Foto Archivo de Portafolio

Las cotizaciones del petróleo se dispararon y registraron su mayor cotización en una sesión desde 1991, tras los ataques a las instalaciones petroleras en Arabia Saudita.

La cotización del crudo WTI pasó de US$55,12 del pasado viernes a US$62,79 con un aumento de 14,28%, mientras el Brent que estaba en US$62,39 el barril, terminó ayer al cierre de mercados en Nueva York en US$68,81 con un incremento de 14,26%.

Lo que no pudo hacer la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) que intentaba mantener los precios altos desde hace meses comprometiéndose colectivamente a limitar su producción, ayer lo hicieron los ataques a Arabia Saudita.

Sin duda los países miembros y sus socios de la OPEP deberán estar preparados para cubrir la falta de producción de los sauditas, lo que les generaría mayores ingresos, estima Craig Erlam, analista de Oanda.

Sin embargo, las tensiones entre dos países miembros, Arabia e Irán, hacen patentes los desacuerdos en el seno de la organización y dañan su reputación como fuerza reguladora del mercado mundial.

Los riesgos

Consideran los analistas que Estados Unidos debería beneficiarse de este ataque contra el gigante saudita, gracias a su producción de hidrocarburos, la mayor del mundo debido a la explotación masiva del petróleo de esquisto, según los analistas de JBC Energy.

“Estados Unidos seguirá simplemente bombeando y los altos precios servirán para sostener el crecimiento de la producción estadounidense”, coincide Wilson.

El presidente Donald Trump anunció que su país podría utilizar sus reservas estratégicas para “paliar cualquier choque a corto plazo”, señala David Cheetham, analista de XTB, lo que posicionaría además a Estados Unidos como una fuerza alternativa de regulación de la oferta petrolera. Sin embargo, la disparada de los precios podría pesar en un crecimiento estadounidense que ya está a medio gas.

China, que ya está enzarzada en un conflicto comercial con Estados Unidos, podría ver este ataque impactar en su economía, muy ávida de energía y por lo tanto altamente dependiente de los precios del petróleo.

Como socio de la OPEP y segundo mayor exportador de petróleo, Rusia figura “definitivamente entre quienes están dispuestos a llenar el vacío si es necesario” y por lo tanto debería beneficiarse a corto plazo, estima Erlam.

Sin embargo, matiza, “hay que ver en qué plazo logra Arabia Saudita relanzar su producción”.

En algunos países, “podemos esperar con bastante rapidez un aumento de 4 o 5 céntimos” de euro en el precio final para el consumidor de gasolina y gasóleo, afirma Francis Duseux, presidente de la Unión Francesa de Industrias Petroleras (UFIP).

La producción

Al impactar en los bolsillos de los consumidores, esta disparada de los precios del carburante podría perjudicar a la economía mundial en su conjunto.

Asimismo, el mercado mundial de petróleo tiene reservas considerables, dijo el secretario de Energía de Estados Unidos, Rick Perry.

“El mercado tiene una cantidad bastante considerable de petróleo disponible”, dijo Perry a CNBC, luego de que los precios del crudo se dispararan, avivando los temores de que el aumento de los costos energéticos podría frenar el crecimiento económico mundial.

El crudo Brent de referencia en Europa aumentó en un 20% y el homólogo estadounidense WTI en un 15% a medida que abrían los intercambios de productos básicos y después de que el presidente Donald Trump advirtiera que Estados Unidos estaba listo para responder a los ataques, que Washington atribuye a Irán.

Perry también dijo que es “prematuro” hablar sobre la necesidad de recurrir a las reservas estratégicas de Estados Unidos mientras aún se evalúa el daño a la producción saudita.

Según el último reporte de la Administración de Información Energética de Estados (EIA), Estados Unidos tiene 644,8 millones de barriles de petróleo en sus reservas estratégicas, previstas en caso de que el país enfrente problemas graves de suministro.

Con respecto a la producción y a las reservas disponibles para Estados Unidos, Perry reconoció que “habrá perturbaciones por un tiempo”, así como un “alza” de los precios, “pero no tan devastadora como hubiera sido hace cinco años”.

Según la EIA, Estados Unidos debería exportar en 2020 más energía (productos de petróleo y gas) de la que importa.

En noviembre de 2018, por primera vez en varias décadas, el país exportó más productos de petróleo de los que importaba pero solo duró una semana.

Textos de El Nuevo Siglo

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