Fuerzas militares colombianas abatieron en el Guaviare a alias ‘Urías Perdomo’, cercano a “Calarcá”
Una nueva acción militar fue concretada contra las estructuras criminales que operan en el departamento del Guaviare, donde tiene presencia el Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF), bajo el mando de Alexander Díaz Mendoza, conocido como alias ‘Calarcá’.
A través de su cuenta en X, el presidente de la República, Abelardo de la Espriella, confirmó el operativo, denominado “Operación AMÓN”, desarrollado en zona rural del municipio de El Retorno, con el objetivo de atacar uno de los campamentos del Bloque Jorge Suárez Briceño, estructura perteneciente a las disidencias que operan en esta región del país.
La operación fue ejecutada de manera conjunta por las Fuerzas Militares, la Policía Nacional y la Fuerza Aérea Colombiana. La acción comenzó con un bombardeo de precisión sobre el objetivo identificado por las autoridades y posteriormente comandos militares ingresaron al área para asegurar y controlar el campamento.
“En un bombardeo de precisión y posterior operación de nuestros comandos, el balance preliminar registra 8 terroristas dados de baja hasta ahora, 11 fusiles y 5 ametralladoras incautados, además de abundante material de intendencia”, informó inicialmente el presidente De la Espriella en su cuenta en X.
La cifra de personas dadas de baja fue actualizada durante las horas siguientes, hasta llegar a 11 integrantes de la estructura criminal muertos. En el mismo operativo también fueron confirmadas dos capturas, mientras las autoridades avanzaban en la identificación del material incautado y de los integrantes de la organización que se encontraban en el campamento.
Entre las bajas fue confirmada la muerte de Juan Antonio Agudelo Salazar, conocido con el alias de ‘Urías Perdomo’, señalado como una de las figuras de mayor importancia dentro de la estructura comandada por ‘Calarcá’.
Urías Perdomo ejercía, según las autoridades, como cabecilla principal de la estructura Rodrigo Cadete y hacía parte del bloque Jorge Suárez Briceño. Su muerte representa un golpe de relevancia para la organización, debido al nivel que ocupaba dentro de la cadena de mando.
Con este resultado, el gobierno De la Espriella consolida, hasta ahora, el que considera su golpe operacional más contundente desde el inicio del mandato, en medio de una estrategia que busca recuperar el control territorial y aumentar la presión militar y policial sobre las organizaciones armadas ilegales.
“Colombia debe saber que estamos pasando a la ofensiva. Los grandes cabecillas y sus estructuras criminales no tendrán escondite ni santuario en ninguna parte del territorio nacional”, afirmó el presidente al destacar la actuación de las Fuerzas Armadas.
La declaración también dejó planteada la línea que el Gobierno pretende mantener durante los próximos meses: una ofensiva sostenida contra las estructuras que tienen presencia en zonas rurales y que, de acuerdo con el Gobierno, han utilizado estos territorios para desarrollar actividades relacionadas con el narcotráfico, las extorsiones, el secuestro y otras economías ilegales.
El presidente agregó, además, que las operaciones continuarán en el departamento del Guaviare, con el propósito de mantener la presión sobre las estructuras del EMBF y afectar su capacidad de operación en las zonas donde han logrado establecer presencia.
