Gobierno presentó el anteproyecto de Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2027 por $597 billones
El Gobierno presentó el anteproyecto de Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2027 por $597 billones, que contemplan recursos para el servicio de deuda por $124,5 billones.
Pese a este escenario de reducciones de recurso, el presupuesto total muestra un crecimiento del 9,9 %. El total sin deuda pasa de $449,8 billones a $476, con un aumento del 6 %, mientras que el total general asciende de $547 billones a $601,3 billones.
El anteproyecto se basa en las proyecciones del Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) y el Marco de Gasto de Mediano Plazo (MGMP), que estiman un crecimiento del PIB cercano al 3 % en 2027, frente al 2,6 % previsto para 2026.
Este desempeño estaría impulsado por un mayor dinamismo de la demanda interna y externa, lo que serviría de soporte para la financiación del gasto público.
Dado que las cifras conocidas corresponden solo a algunas secciones del presupuesto (como ministerios y entidades específicas), la suma de estos valores representa solo una parte del PGN total, que se definirá en las siguientes etapas del debate en el Congreso.
Sin embargo, en el texto de 562 páginas sí se observan cifras relevantes de algunos de los principales rubros del presupuesto proyectado: Servicio de la deuda pública nacional: $124,5 billones. Ministerio de Educación Nacional: $89,4 billones. Ministerio de Salud y Protección Social: $79 billones. Ministerio del Trabajo: $57,5 billones. Ministerio de Defensa Nacional: $33,4 billones. Ministerio de Hacienda y Crédito Público: $27,5 billones.
El documento muestra un cambio en la asignación de recursos que prioriza ciertos frentes mientras recorta otros con impacto estructural, dejando, una vez más, a la inversión de largo plazo como la más sacrificada, en tanto que el gasto y la deuda crecen de forma acelerada.
Por ejemplo, el sector de ciencia, tecnología e innovación registra una disminución dentro del anteproyecto con 92,1 %, al pasar de $379.855 millones a $30.063 millones, un ajuste que representa uno de los cambios más drásticos dentro de la estructura presupuestal, con implicaciones directas sobre la inversión en desarrollo y productividad del país.
En el caso de agricultura y desarrollo rural, el recorte alcanza el 25,7 %, al descender de $4,01 billones este año a $2,97 billones en la vigencia que viene; lo que impacta un sector clave para la actividad productiva y la seguridad alimentaria. A esto se suma cultura, que registra una caída de 23,8 %, al pasar de $1,1 billones a $864.858 millones; consolidando un patrón de ajuste en áreas vinculadas al desarrollo social.
Sectores
Otros sectores también presentan reducciones. Es el caso de deporte y recreación, cae 58 %, mientras que comercio, industria y turismo disminuye 14,8 %. Ambiente y desarrollo sostenible retrocede 9,5 %, en tanto que inclusión social y reconciliación baja 11,9 % e igualdad y equidad 8 %, reflejando un ajuste que se extiende a múltiples áreas del gasto.
Por otra parte, el reordenamiento del presupuesto también alcanza al funcionamiento del aparato estatal. El Congreso de la República registra una reducción de 26,6 %, mientras que la Presidencia cae 18,9 %, evidenciando un recorte en el gasto institucional. A esto se suman disminuciones en organismos de control con -10,9 %, y en la Registraduría con -15 %.
El sector interior presenta una reducción del 9,6 %, mientras que inteligencia cae 16 % y el sistema de información estadística retrocede 13 %. Estas cifras reflejan un ajuste en las capacidades operativas del Estado, que se da en paralelo con reducciones en justicia y del derecho con -2,6 %, y en la Fiscalía con -4,4 %.
Asimismo, hay recortes en sectores estratégicos, lo que pone de manifiesto una reasignación de recursos dentro del gasto público. En contraste con las caídas, algunos sectores registran aumentos relevantes, como transporte, que crece 82,9 %, tecnologías de la información y las comunicaciones con 38,2 % y trabajo con 13,2 %.
También se observan incrementos en defensa y policía con 6,4 %, salud y protección social con 4 % y educación con 3,8 %, lo que indica una priorización en áreas consideradas esenciales. En paralelo, el servicio de la deuda pública nacional aumenta 28,1 %, pasando de $97,1 billones a $124,5 billones.
