Kamala Harris acepta nominación demócrata a la presidencia
La vicepresidenta Kamala Harris recibió una larga ovación de pie de una multitud que gritaba “¡Kamala!” y “¡Estados Unidos!” cuando subió al escenario el viernes en la noche en la Convención Nacional Demócrata en el United Center de Chicago.
Los calmó diciendo “¡Vamos a trabajar!”.
Harris agradeció a su esposo Doug Emhoff y le deseó un feliz aniversario: “Te amo muchísimo”. Hoy es el décimo aniversario de bodas de la pareja.
También agradeció al presidente Joe Biden. “Cuando pienso en el camino que hemos recorrido juntos, Joe, me lleno de gratitud. Tu trayectoria es extraordinaria, como lo demostrará la historia. Tu carácter es inspirador. Doug y yo te amamos y Jill y yo les estaremos eternamente agradecidas a ambos”, dijo.
Al “entrenador Tim Walz”, le dijo, “vas a ser un vicepresidente increíble”.
Harris apeló a la unidad en Estados Unidos en su discurso de aceptación y prometió a los estadounidenses que será “una presidenta para todos”.
“Sé que hay personas de diversas opiniones políticas mirando esta noche. Y quiero que sepan: Prometo ser una presidenta para todos los estadounidenses”, expresa su discurso.
Los extractos del discurso de aceptación de la vicepresidenta Harris fueron compartidos a este diario.
“Estados Unidos, el camino que me trajo hasta aquí en las últimas semanas fue, sin duda, inesperado. Pero no soy ajena a los viajes improbables”, expresa. “Mi madre, Shyamala Harris, tuvo un [desafío] propio. La extraño todos los días, especialmente ahora. Y sé que esta noche está mirando desde arriba y sonriendo”.
Como un funcionario de la campaña Harris-Walz adelantó este miércoles, la vicepresidenta Harris centró su mensaje en tres ejes: el primero sobre su historia personal y profesional, el segundo contra el Proyecto 2025 y el tercero sobre la unidad y futuro de Estados Unidos que ofrece su proyecto.
“Mi madre tenía 19 años cuando cruzó el mundo sola, viajando desde la India hasta California con el sueño inquebrantable de ser la científica que curaría el cáncer de mama”, recuerda Harris. “Fue principalmente mi madre quien nos crió. Antes de que finalmente pudiera […] comprar una casa, alquiló un pequeño apartamento en East Bay. En la bahía, vives en las colinas o en las llanuras. Vivíamos en las llanuras, un hermoso vecindario de clase trabajadora de bomberos, enfermeras y trabajadores de la construcción, todos los cuales cuidaban sus jardines con orgullo”.
