La esclerodermia, una enfermedad que quita el aliento
Se estima que la padecen 2,5 millones de personas en el mundo, afectando, especialmente, a mujeres.

Quizás nunca haya escuchado hablar de la esclerodermia o esclerosis sistémica, pero debería ponerle mucha atención y conocer detalles acerca de este padecimiento. Lo primero que tiene que saber es que estas son enfermedades del colágeno generadas por reacciones de las defensas del organismo que terminan por afectar a los propios órganos.
Aunque sus principales efectos se concentran en las articulaciones y en la piel, otros órganos que pueden resultar comprometidos en el curso de la enfermedad son los bronquios y los pulmones. Además, se puede manifestar de diversas maneras, por lo que su diagnóstico es muy difícil de realizar.
La doctora Emily Rincón Álvarez, neumóloga con énfasis en enfermedad pulmonar intersticial y miembro de la Asociación Colombiana de Neumología, explica: “Los factores de riesgo para presentar la enfermedad se pueden dar, principalmente, por predisposición genética, la cual varía en cada persona, pero es importante anotar que la exposición al cigarrillo, a químicos o a ciertas infecciones bacterianas generales puede predisponer un reconocimiento anómalo del sistema inmunológico, produciéndose así la enfermedad sistémica”.
Al tratarse de un mal reumático, la patología de la esclerodermia se manifiesta con el endurecimiento y estiramiento de la piel y los tejidos conjuntivos debido a que la enfermedad engrosa el tejido subcutáneo, aunque, como se mencionó antes, su manifestación suele ser diferente en cada caso, considerando la localización y el compromiso en la piel.
Lo más alarmante de la esclerodermia es que tiene una importante afectación de los pulmones.
Cifras oficiales señalan que, a escala mundial, cerca de 2,5 millones de personas padecen esta enfermedad, muchas de ellas, mujeres entre los 25 y los 55 años.
En nuestro país se calcula que uno de cada cuatro adultos sufre de enfermedades reumáticas, entre las que se incluye la esclerodermia.
Colores de cuidado
El “Estudio de prevalencia de enfermedad reumática en población colombiana mayor de 18 años según estrategia COPCORD-Asociación Colombiana de Reumatología” concluyó que el porcentaje de individuos que pueden sufrir esta enfermedad en un momento determinado es del 0,02 por ciento, por lo que es catalogada como “rara”.
Sin embargo, requiere de toda la atención por parte de las personas.
La esclerodermia es muy agresiva cuando se manifiesta en los pulmones, manifestándose con síntomas como tos seca, limitación de la actividad física diaria y manifestaciones de ahogo, y puede generar mayor predisposición a infecciones o a otro tipo de enfermedades, como la hipertensión pulmonar, por ejemplo.
“Cuando una persona la padece, su tejido pulmonar puede presentar algo que se denomina ‘enfermedad pulmonar intersticial’, la cual, si no se diagnostica y se trata a tiempo, puede generar una fibrosis”, afirma la doctora Rincón Álvarez.
La causa de esta patología aún es desconocida. Lo que sí se sabe es que involucra el sistema inmunológico, desarrollando sobreproducción y acumulación de colágeno en los tejidos corporales.
Además de los síntomas pulmonares, los pacientes presentan un cambio de coloración en las manos, un fenómeno conocido como “Síndrome de Raynaud”. Si bien no es una generalidad, es importante que quienes presenten variaciones en el tono de su piel acudan al médico, ya que el riesgo de esclerodermia es posible.
Tratamiento a tiempo
Según indica un documento de la Red Internacional de Esclerodermia, cerca de la mitad de los pacientes desarrolla una forma más benigna de esta enfermedad. Sin embargo, es importante que, después de recibir el diagnóstico, se determine el compromiso que tenga el paciente en otros órganos, como el corazón y los riñones.
Dependiendo de la magnitud del daño, se realiza un tratamiento que puede variar en función del grado de afectación del órgano.
Por eso, la doctora Emily Rincón Álvarez recalca la importancia de las pruebas de detección temprana de la función respiratoria.
“No se debe esperar a que pasen cuatro o cinco años desde el diagnóstico de la enfermedad para llevar a cabo una prueba de función pulmonar. Desde el momento mismo del análisis es necesario establecer un plan de seguimiento, que puede ser trimestral o semestral, incluso aunque no exista compromiso pulmonar. Se deben realizar imágenes y pruebas para determinar si se presenta una afectación adicional de la patología, porque es frecuente que haya pacientes con fibrosis establecida”, advierte la especialista.
Por eso, si usted presenta algún síntoma o factor de riesgo, es muy importante que consulte a un médico. La detección temprana de la enfermedad incrementa las posibilidades de efectuar un tratamiento adecuado para quien padece la esclerodermia.
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