La imagen del ciclista colombiano llorando ante la falta de ayuda en el mundial, es causa de criticas.

Llorando desesperado al borde de la carretera quedó el ciclista colombiano Germán Darío Gómez en la prueba en línea, categoría juvenil, del Mundial de Ciclismo de Ruta en Yorkshire (Inglaterra). Tras sufrir un problema en una de las ruedas de su bicicleta, a 77 kilómetros de la meta, no recibió asistencia mecánica y perdió mucho tiempo esperando. Al final llegó a más de 16 minutos del ganador, el estadounidense Quinn Simmons, quien dio un recital para ganar en solitario la medalla de oro, tras un recorrido de 148 kilómetros.
La bicicleta del santandereano Gómez sufrió un percanse cuando integraba uno de los grupos de vanguardia. La asistencia oficial no llegó rápido, como tampoco el carro en el que iba el mecánico de la selección de Colombia, por lo que perdió mucho tiempo esperando y toda opción de pelear por un lugar en el podio. Finalmente arribó en la casilla 60, a 16:49, mientras que el otro colombiano en la prueba, Miguel Ángel Hoyos, se retiró.
“Fue un día un poco complicado por la avería mecánica que tuve. En un descenso un poco técnico ya el grupo estaba muy seleccionado, con los favoritos, hasta que en una curva el tubular se sale de la rueda. Espere, pero no llegó el carro neutral, el de la asistencia, no apareció por ningún lado. Después tuve que perseguir con mucha gente, pero no me daban el relevo, me tocó prácticamente solo. Di todo lo que tenía, terminé con la frente en alto”, aseguró el pedalista.
Esta situación que vivió el joven ciclista colombiano no tiene ninguna explicación valedera, no se tomaron por parte de la delegación las respectivas medidas extremas para este tipo de carreras.
Las criticas se han visto llegar desde todos los rincones del mundo, mas tratándose de un novel pedalista que finca esperanzas para representar de mejor manera a su país, pero la negligencia de quienes deberían estar atentos a esta situación no estuvieron a la altura.