La NASA hace advertencia sobre posible impacto de asteroide con la Tierra
De acuerdo con la NASA el planeta a diario recibe impactos de meteoritos, pero son tan pequeños que pasan desapercibidos para los humanos y muchos de ellos se desintegran al entrar en contacto con la atmósfera.
Sin embargo, otros cuerpos celestes de gran tamaño podrían llegar en el futuro, por esto, la NASA tiene un equipo de Defensa planetaria que está dedicado a monitorear el universo y preparar un plan si llega a haber una amenaza que ponga en riesgo a la humanidad.
Sobre este mismo tema, Humberto Campins, experto en asteroides de la NASA, señaló que hay que preparse para un posible impacto de un asteroide, aunque actualmente no existe un objeto conocido que represente una amenaza inmediata. El científico hizo la afirmación durante un congreso realizado en Oviedo, España. “La civilización humana debe prepararse para esta amenaza, que volverá a ocurrir”, afirmó.
Campins explicó que la posibilidad de que una persona viva un impacto es muy baja. Sin embargo, consideró necesario desarrollar técnicas, tecnologías y programas que permitan actuar ante un objeto cuya trayectoria pueda representar un riesgo para la Tierra.
La defensa planetaria comprende las acciones destinadas a detectar asteroides cercanos a la Tierra, estudiar sus trayectorias y establecer si existe una posibilidad de impacto. La NASA coordina una red de telescopios y científicos que realizan este seguimiento mediante herramientas como la escala de Torino, utilizada para valorar el riesgo.
Las agencias espaciales también realizan simulacros internacionales aproximadamente cada tres años. Estos ejercicios buscan conservar protocolos y experiencia para responder ante una situación de peligro.
Uno de los programas mencionados por Campins es DART, misión que en 2022 demostró que un impacto cinético puede cambiar la órbita de un asteroide pequeño. Para el científico, este tipo de pruebas permite desarrollar mecanismos que podrían utilizarse si en el futuro se detecta un objeto con riesgo de colisión.
El asteroide Apophis, descubierto en 2004, será uno de los objetos estudiados durante los próximos años. El 13 de abril de 2029 pasará a menos de 32.000 kilómetros de la superficie terrestre, por debajo de la órbita de algunos satélites de comunicaciones.
Las mediciones realizadas descartaron una colisión durante al menos los próximos 100 años. Campins precisó que “en este encuentro de Apophis con la Tierra no existe ningún riesgo de desvío”. El acercamiento permitirá estudiar cómo la gravedad terrestre afecta al asteroide.
La NASA prepara la misión Osiris-Apex, que analizará la superficie y composición de Apophis después de su aproximación. La Agencia Espacial Europea trabaja en Ramses, que observará el asteroide antes y durante el encuentro.
Campins también habló del posible aprovechamiento de estos cuerpos mediante minería espacial. Recordó que la misión Osiris-Rex encontró en Bennu silicatos hidratados, de los que puede extraerse agua. Además, mencionó materiales como platino y tierras raras. Según el científico, este uso podría comenzar “en una o dos décadas”.
Así, la vigilancia busca anticipar escenarios y preparar respuestas antes de un posible impacto.
