album-art

Los motivos del complicado ocaso del Rey Don Juan Carlos

© Unidad Editorial, S.A. El Rey Felipe VI junto a su padre, Don Juan Carlos

En 1975, Santiago Carrillo bautizó a Don Juan Carlos como Juanito el Breve. La encrucijada a la que se enfrentaba el entonces joven rey (propiciar una democracia tras 40 años de Dictadura), hacía presagiar que su reinado duraría poco. Pero el histórico líder del PC se equivocó y no fue hasta 2014 cuando el Rey se vio obligado a abdicar. Sus 39 años en el Trono se han visto salpicados por más éxitos que fracasos. Y seguramente, también, algún que otro error que muy probablemente le pasará factura.

Recordemos que además de una Transición modélica (pese a los críticos) y su papel en el golpe de Estado del 23F, Don Juan Carlos se convirtió en un símbolo internacional de la joven democracia española, cuyo punto álgido fueron los Juegos Olímpicos en Barcelona. En aquellos años felices el prestigio del Monarca era incontestable y su imagen era la del mejor embajador de España. Desde su abdicación el 18 de junio de 2014, el Rey Emérito (un título que por cierto siempre ha detestado) ha desempeñado cierta labor de representación.
El 7 de agosto, inauguró su nueva actividad institucional con una visita oficial a Bogotá para representar a España en la toma de posesión del presidente colombiano Juan Manuel Santos. Le habían encomendado la representación de la Corona en las tomas de posesión de las naciones hispanoamericanas, una responsabilidad que hasta entonces estaba a cargo del príncipe Felipe. Sin embargo, en octubre de 2018, se anunció que Felipe VI volvería a representar a España en estos actos. A partir de entonces, Don Juan Carlos prácticamente ha desaparecido de la agenda.
El comienzo del declive institucional del Rey desde su abdicación ha coincidido con las embestidas mediáticas de Corinna zu Sayn Wittgenstein, ex amiga entrañable, que aliada del polémico comisario Villarejo, ha tratado de poner en jaque a Don Juan Carlos con filtraciones y declaraciones en diferentes medios de comunicación. En 2018, García Castellón, instructor del caso Villarejo, archivó la pieza Carol que investigaba las grabaciones realizadas a Corinna por el ex comisario. Sin embargo, en marzo de 2019, la ex broker de caza, remitió una declaración jurada al Juzgado de lo Penal número 48 de Madrid a favor del excomisario, acusado de calumnias y falsedad por el Centro Nacional de Inteligencia.
EL PAPEL DE LA EX PRINCESA
Tras el incidente de Botsuana en 2012, Corinna no volvió a aparecer por España y desapareció de la vida del Rey. Sin embargo, nunca ocultó su rencor por haber sido apartada de una relación que la había situado en un lugar privilegiado para lograr lo que siempre había ambicionado: una agenda solo al alcance de los principales mandatarios del mundo con todos los beneficios que esto conlleva.
A partir de entonces, ha ambicionado recuperar el relumbrón de antaño sin lograrlo. Por eso, es fácil adivinar -así lo expresan los emisarios interpuestos- que de nuevo próximamente volverán a aparecer nuevas filtraciones que (verdaderas o no) erosionarán la imagen del Rey.
El Monarca en efecto rinde un último servicio a España y a la Corona con su retiro. No es casualidad que la carta en la que anuncia a su hijo su jubilación acabe: “Con mi lealtad de siempre”.

Tomado de MSN Noticias

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password