MI CAMPEÓN
Por. Carlos Alberto Lenis García.
Como muchas mujeres , ella es cabeza de hogar, crio a su hijo, lo levantó en su soledad de mujer, donde cada minuto ha sido para ella un mundo lleno de alegrías, esas que solo los hijos nos pueden dar y que las consideramos el gran refugio a nuestras penas, dolores, pero ante cualquier circunstancia es el enlace que permanecerá por siempre desde el día de su creación dentro del vientre de esa mamá que no pensó, en algunos casos, que ella le abrigaría y le llenaría un espacio que otro ser no quiso o no pudo estar allí, cuando le salió sus primer dientecito, dio su primer paso solito sin tener el amparo de la mano que le sujetaba, la que le enseño a comer, la que le llevó a la escuela, la que en algún momento le enseñó que la vida era un todo en donde debería aprender a defenderse, si ella, la misma que no le castigo ni le rechazó por su condición diferente, cuando en esa etapa de a pubertad le dijo a todos, que era y que ante eso seguiría adelante, pese a que cuando pasaba ante otros, estos se burlaban o señalaban, no, ella le comprendió, y le fortaleció dándole mas amor y se convirtió en su más grande aliado.
Ella hoy goza de sus fortunios en la política, la que lo llevo a mostrar desde una oficina de centralizada de la índole nacional como se maneja el tema, sin corrupción, clientelismo y menos sin preferencias, y de ahí intentar ser el alcalde de la ciudad que le vio nacer, donde se convirtió con su acento en un sinónimo del cachaco típico de lo que la altiplanicie muestra a todos.
Ha sido tan fuerte, tan decidido que se lanzó primera a la arena de buscar la máxima magistratura en un país que adolece de personas como el, y como ha sido su vida a lo largo de los tránsitos tenidos, entendió que para llegar a la cúspide se va solo, pero en equipo, y ahora con esos números que con son para el un resultado importante y para ella, su mamá, un orgullo, lo dejan en el abierto paso a subir a otro sitial que no es, por ahora, el buscado, pero si el de mostrar que el barco que se debe llevar por este mar de incertidumbres por las fuertes tormentas que ya se han sentido, el puede ser un gran oficial a bordo.
Ella es doña Nidia, el Juan Daniel Oviedo, el que nos llenó de lágrimas, después de todo, cuando ella lo recibió en sus manos, así como fue el día que nació, ayer cuando se convirtió en un ganador, una vez más, y le dijo; “Aquí seguimos, hasta el final (…). Mi campeón. Llore que hacerlo es de machos”
