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Muere el maestro Héctor Ochoa, compositor del Camino de la Vida

En la mañana de este lunes, 21 de julio, el expresidente Álvaro Uribe confirmó la muerte del compositor antioqueño a sus 91 años.

Héctor Ochoa contaba que aprendió a tocar a escondidas, cuando agarraba la guitarra de don Eusebio Ochoa (su padre) para interpretar las canciones de Los Panchos, el famoso trío mexicano, que se había aprendido de memoria solo viendo a los músicos deslizar sus dedos por las cuerdas.

Después, a los 15 años, fundó el Trío de Oro, donde comenzó a escribir sus primeras canciones, las cuales describe, entre risas, como “feas, horrorosas y muy montañeras”.

Héctor Ochoa Cárdenas fue un célebre compositor y músico colombiano, ampliamente reconocido en la historia del país por ser el creador de “El camino de la vida”, considerada una de las canciones más emblemáticas y queridas de la música andina y popular colombiana.

El maestro nació el 24 de julio de 1934 en Medellín y falleció a los 91 años el 21 de julio de 2026.Su Gran Obra Maestra: “El camino de la vida”. Compuesta en la década de 1980, este emotivo vals criollo se convirtió rápidamente en un pilar cultural debido a su letra dedicada al amor, la familia y el inevitable paso del tiempo.

1999, tras una consulta pública masiva impulsada por la productora Sonolux y una importante cadena radial, fue elegida oficialmente como la Canción Colombiana del Siglo XX.

Su impacto superó al de otros grandes clásicos nacionales de la música vallenata o tropical.

Hijo del también profesor y músico Eusebio Ochoa, Héctor empezó su carrera fundando el Trío de Oro a los 15 años.

A lo largo de las décadas, consolidó un repertorio fundamental para los duetos y tríos andinos del interior de Colombia.

Entre sus composiciones más destacadas se encuentran:”Muy antioqueño””Muy colombiano””Canta tiple””Orgullosamente mujer””Tú, lo mejor de todo””El amor no acaba”.

La vida del maestro Héctor Ochoa Cárdenas estuvo marcada por un fascinante equilibrio entre la rigidez del mundo financiero y la profunda sensibilidad de la música andina.

Héctor tuvo que aprender a tocar la guitarra a escondidas. Don Eusebio le insistía en que la música debía ser solo un pasatiempo.

Solía repetirle la cruda frase: “En Colombia ser músico es como estudiar para pobre”.

El maestro Héctor observaba fijamente cómo los músicos de tríos famosos (como Los Panchos) deslizaban sus dedos por las cuerdas. Luego, cuando su padre salía de casa, tomaba la guitarra oculta para replicar las notas de memoria.

Banquero de Día, Músico de Noche. Las responsabilidades familiares tras la muerte de su padre lo obligaron a buscar estabilidad económica en el sector bancario.

Sin embargo, nunca abandonó su pasión artística. Inició desde cargos modestos y ascendió gracias a su impecable rendimiento. Llegó a ser un alto ejecutivo de la banca regional y se desempeñó notablemente como gerente del Banco Cafetero (Bancafé) en el municipio de Sonsón, Antioquia.

Mientras manejaba cuentas bancarias en el día, en sus noches y tiempos libres participaba en los radioteatros locales de Medellín con el Trío de Oro, agrupación que formó a los 15 años junto a su hermano Carlos Alberto y su amigo Román Vélez.

Héctor Ochoa no solo compuso éxitos, sino que dedicó gran parte de su madurez a proteger la identidad musical del interior del país. Durante 12 años (hasta el 2006) se desempeñó como director de la Fundación Cultural “Antioquia le Canta a Colombia”.  Desde allí promovió activamente festivales y espacios para que las nuevas generaciones no olvidaran ritmos como el bambuco, el pasillo y el vals criollo.

El maestro prefería definirse como un hombre “común y corriente”, alejado de las extravagancias y vicios que a veces rodean la fama comercial.

Vivió sus últimas décadas con tranquilidad familiar, residiendo en su finca del municipio de La Ceja, Antioquia, lugar donde falleció.

Esta nota periodística tuvo ayuda de la AI.

 

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