No ser madre ni padre por decisión
Por: María Nelly Lenis
Twitter: @ManeLenis
Estamos en una época donde la decisión de construir un proyecto familiar es evaluado por las condiciones de logros personales donde no encaja dedicar el tiempo a la crianza de hijos, invertir dinero, limitar la libertad o perder la figura corporal.
Es una determinación que integra la responsabilidad, la madurez, el compromiso, liberación femenina, la no paternidad e incluso la infertilidad por parte de la mujer.
Las “NoMo” (abreviatura del inglés not mom), es un movimiento actual que da la etiqueta a mujeres no madres por decisión que han llevado a que las tasas de natalidad bajen trayendo consecuencias a nivel social, emocional y económico en la población de distintos países.
Varios son los motivos por los cuales hombres y mujeres han decidido no tener hijos aun estando en edad reproductiva que se combinan con la presión social que ha moldeado su valentía intrépida.
Situaciones como las condiciones socioeconómicas, la sobrepoblación, la falta de recursos, la independencia e incluso la infertilidad, son algunas de las razones que tienen algunos para no reproducirse.
Éste es un fenómeno que ha venido creciendo desde los años setenta donde la mujer comenzó con su libertad sexual a través del uso de la pastilla anticonceptiva que le permite ser autónoma (aunque siempre debió serlo) de su cuerpo y decisión de ser madre.
El estar en un sistema que falla al cumplir con las necesidades básicas de la población; que desilusiona en salud, vivienda, agua, energía, empleo, educación, seguridad y demás situaciones que puedan garantizar una estabilidad en el presente y a futuro, hacen que hombres y mujeres se replanteen su elección y se inclinen por no continuar una
descendencia.
Hay que comprender que la maternidad y la paternidad es un estado que no todos quieren vivir.
Occidente en el espacio global es un territorio de “libertad” que propone un estilo de vida independiente y propia donde cada uno vive a su ritmo y a su gusto con oportunidades para llegar a tener lo que se visualiza.
Para algunos ésta decisión puede ser tomada como un ser egoísta que no piensa en los demás; sin embargo, sí lo está haciendo y lo propone desde su punto de vista personal que es respetable y admirable que propone
conservar el planeta con una iniciativa simple por vivir pleno y sin hijos.
