¿Cuál Ciudad Cívica?


En mi niñez caleña aprendí cosas como las de ser solidario, a tener verdaderos amigos, a comprender a los demás, a respetar y lo más bonito, a ser cívico.
Nos enseñaron nuestros padres a quitarnos el pan de la boca para dárselo a quien no lo tenía.
Ir a la iglesia en familia cada domingo para dar a gracias al creador por lo que teníamos. En la escuela se respetaba a las niñas, ellas eran intocables, alguna de ellas podía en un mañana ser la madre de nuestros hijos. En fin, hubo tantas cosas que hoy ya lamentablemente desaparecieron.

Se dice que después de los terremotos de Tumaco, en noviembre de 1979, Popayán marzo del 83, a Cali llegaron de otras latitudes gentes que se aposentaron en terrenos baldíos, con el cuento que eran damnificados y desde ese momento la sucursal del cielo ha cambiado. La llamada Sultana del Valle, ya no es (e incluso por más eventos deportivos de talla nacional e internacional) ya no es la Capital Deportiva de América.

Las manifestaciones plagadas de vandalismo, con enfrentamientos entre la fuerza pública y manifestantes, que son uno solo: Pueblo- por estos días de protestas amparadas en la excusa de siempre; que hay que atacar como sea al gobierno (se tenga o no la razón), mostró que la capital del Valle del Cauca, esa que vi a través de mi estancia de niñez y parte de mi juventud, no es ni si quiera una parte de ella. La ciudad que en este presente tiene hijos de muchos que de alguna forma les trasmitieron a sus hijos un odio, un rencor, un resentimiento a través de sus genes, quienes al final son los protagonistas de los actos que estos seres realizan.

La capital del civismo desapareció, las imágenes que mostraban a través de videos, fotos, en medios nacionales de los caleños haciendo fila para subirse a un bus en paraderos públicos, fueron cosa ya del pasado, la de aquellos que les enseñaron a sus compatriotas a cantar los himnos regionales en actos, los que exportaron la música para que el país se identificará en otras esferas, y de otras muchas más iniciativas que se quedaron de ejemplo para los colombianos; todas estas cosas se perdieron porque todo se convirtió en la tierra de extraños.

El Civismo de los caleños desapareció por completo, así se ha visto en estos últimos días y creo que no volverá más.

Carlos Alberto Lenis García.

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