¿Podría haber existido una civilización industrial en la Tierra antes que la nuestra?

Un modelador climático y un astrofísico se unieron para responder esta pregunta, aunque cierta parte de la comunidad científica la considere rídicula. Su más reciente publicación propone cómo responderla.

El Antropoceno es la época de la historia geológica de la Tierra en que las actividades humanas dominan el mundo. Este es el mundo en que vivimos hoy, y tal vez el efecto más conocido y problemático del asunto es el cambio climático. Estos cambios de temperatura drásticos, inducidos industrialmente, se asemejan a condiciones observadas en periodos anteriores de aumento rápido de temperatura.

O así lo piensan Gavin Schmidt y Adam Frank, que publicaron un provocador documento la semana pasada en la revista Scientific American.
“Estos eventos prehistóricos de rápidos aumentos de la temperatura son la génesis de la investigación”, dice Gavin Schmidt, modelador climático y director del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA, a la revista Scientific American. “Ya sea que el calentamiento haya sido causado por humanos o por fuerzas naturales, las huellas dactilares -las señales químicas y los trazadores que dan evidencia de lo que sucedió en ese momento- se ven muy similares”.
Su investigación hace un recuento histórico, o pre histórico, El ejemplo más conocido de estos eventos es el “Máximo Térmico Paleoceno-Eoceno” (PETM), un periodo de tiempo que duró 200.000 años y ocurrió hace 55.5 millones, cuando las temperaturas mundiales aumentaron entre 5 y 8 grados Farenheit.
El modelador climático y el astrofísico de la Universidad de Rochester, Adam Frank, se conocieron en 2017, y empezaron a compartir una pregunta científica en común: ¿qué tal si estudiamos el cambio climático desde una perspectiva astrobiológica? ¿Puede que el surgimiento de una civilización industrial alienígena en un exoplaneta –esto es, un planeta fuera de nuestro sistema solar– podría desencadenar cambios climáticos similares a los que vemos durante el Antropoceno?
“Casi antes de que Frank pudiera describir cómo se podrían buscar los efectos climáticos de las “exocivilizaciones” industriales en planetas recién descubiertos, Schmidt le preguntó: “¿Cómo sabes que somos la única vez que ha habido una civilización en nuestro propio planeta?’”. Frank lo consideró por un segundo y respondió con otra pregunta: “¿Podríamos decir si hubo una civilización industrial mucho antes de esta?
Desde ese entonces, Frank y Schmidt trabajan codo a codo para poder responder a esas preguntas, y la semana pasada, publicaron su primer avance. En el paper, plantean la posibilidad de que la Tierra engendró más de una sociedad tecnológica durante sus 4.500 millones de años. “Si una civilización industrial hubiera existido en la Tierra muchos millones de años antes de nuestra propia era, ¿qué rastros habría quedado y serían detectables hoy?”, se preguntan los autores en este artículo de SA.
La teoría siluriana
Lo primero que hicieron Schmidt y Frank fue sentarse a ver Doctor Who. En un episodio de 1970, el doctor encuentro a los “Silurianos”, una antigua raza de humanoides reptilianos tecnológicamente avanzados que precedieron la llegada de los humanos. En el epidosio, los saurios civilizados florecieron por siglos hasta que la atmósfera de la Tierra entró en un periodo de agitación que obligó al Homo reptilia a entrar en hibernación.
Casi como en el episodio, Schmidt y Frank comenzaron pronosticando las huellas geológicas que ese otro posible Antropoceno probablemente dejó atrás, como indicios de temperaturas elevadas y mares crecientes depositados en capas de rocas sedimentarias.
Estas características, anotaron, son muy similares a las sobras geológicas del PETM y otros eventos “hipertérmicos”. Según anota New Scientist, luego consideraron qué pruebas podrían distinguir de manera plausible una causa industrial de los cambios climáticos que de otro modo serían de origen natural. “Estos problemas nunca se han abordado en gran medida”, señala Schmidt. “Y eso va no solo para los científicos, sino también para los escritores de ciencia ficción”. Las únicas fuentes no científicas que abordaban una cuestión fue ese episodio de Doctor Who, que se llamó “The Silurian Hypothesis”, y así mismo nombraron su teoría.
Según la investigación, el registro geológico se vuelve más escaso entre más se “retroceda” en el tiempo, así que aunque es una pregunta científica interesante, los científicos están “cortos de datos” no solo para responder esta, sino muchas otras, menos provocadoras.
Hoy, menos del 1 % de la superficie de la Tierra está urbanizada, y la posibilidad de que cualquiera de nuestras grandes ciudades permanezca durante decenas de millones de años es extremadamente baja, según los científicos. Según el papel, el destino final de una metrópolis, depende principalmente de si la superficie circundante está disminuyendo (para ser bloqueada en la roca) o subiendo (para ser erosionada por la lluvia y el viento). “Para estimar las probabilidades de encontrar artefactos, el cálculo de los fósiles de dinosaurio de la parte posterior del sobre dice que un fósil emerge cada 10.000 años”, apunta Schmidt.
Según su paper, lo que buscarían depende de cómo una cultura tecnológica (alienígena o no) elegiría comportarse. La suposición más segura es que cualquier civilización que sea industrial debe necesitar una gran cantidad de energía, es decir que habría desarrollado la capacidad de explotar combustibles fósiles, tal como hoy.
Nuestra época industrial solo ha existido durante 300 años. Parece muy poco comparado con los 500 millones de años en que se calcula que ha existido vida en la Tierra, y precisamente ese pequeño periodo de tiempo oculto en esa larga línea de tiempo es lo que deben encontrar. “Mientras más tiempo persista y crezca el periodo de consumo energético intensivo, más vestigios deja. Tal vez [una civilización como la nuestra] ha sucedido muchas veces, pero si cada una de ellas durara solo 300 años, nadie la vería nunca”, dice Frank a la revista estadounidense
Lo que queda es un trazado de señales difusas. Habría entonces que buscar los residuos de combustión (como residuos de carbono) o algo similar a los contaminantes plásticos o los químicos. Es decir, hay que buscar las señales de lo que los humanos estamos haciendo en este momento.
“Desde mediados del siglo XVIII, los humanos liberamos medio billón de toneladas de carbono fósil a altas tasas. Tales cambios son detectables en los cambios en la relación de isótopos de carbono entre el carbono biológico e inorgánico, es decir, entre el carbono incorporado en cosas como conchas marinas y el que va en cambio a la roca volcánica sin vida”, dice Schmidt.
Otra manera de encontrar esa civilización y probar la teoría Siluriana, serían las deposiciones de sedimentos. Los deltas costeros indican niveles de erosión a través de reveladoras de nitrógeno en los sedimentos podrían revelar picos en niveles de metal en sedimentos, y probar industrias pesadas de hace millones de años.

Publicación y foto de EL ESPECTADOR. Diario de Colombia

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