Preocupación en Colombia por presupuesto para la salud del 2023
Ante las declaraciones que ha hecho el Ministerio de Salud sobre el monto de presupuesto para el sector, diferentes entidades como el Centro de Estudios Económicos Anif, la Cámara de Aseguramiento en Salud de la Andi y el Consejo Gremial Nacional, han presentado sus apreciaciones frente a la coyuntural situación.
En primer lugar, la Anif resalta que los recursos del Presupuesto General de la Nación son la clave para financiar a los afiliados del régimen subsidiado y la igualación de los planes de beneficios.
Ante la situación la institución se pregunta por qué el Ministerio no ha tenido en cuenta factores relacionados con el incremento en las frecuencias de uso en un escenario pospandemia, entre otros aspectos, para justificar el incremento de la UPC, y por consiguiente, los recursos para el pago de atenciones médicas de los colombianos y residentes en el territorio nacional para 2023. “No asegurar la suficiencia de esa prima pondría en riesgo la atención de salud de millones de personas, en particular los más vulnerables (es decir la población de menores ingresos y los enfermos), pues no se podría soportar un flujo oportuno de los recursos para satisfacer la demanda por servicios de salud”, aseguran.
La Anif proyectó un escenario en el que se duplicara el gasto de bolsillo, por falta de recursos para el aseguramiento, el cual indicó que la pobreza monetaria a nivel nacional podría aumentar en 1,5pp adicionales y la indigencia 1,1pp. A su vez, Mauricio Santa María, presidente de la institución, aseguró que “la discusión que se está dando en el Congreso sobre el presupuesto para el aseguramiento toma una mayor relevancia, pues no asignar los recursos suficientes podría significar un retroceso en este sentido, más ahora que el país y los hogares atraviesan los coletazos de la pandemia”.
Por su parte, el Consejo Gremial Nacional aseguró que no es recomendable experimentar en materia de salud, ya que “una reducción de los recursos destinados a financiar el aseguramiento en salud, al Sistema General de Participaciones y al rubro de presupuestos máximos, lo sometería a riesgos innecesarios y, eventualmente a situaciones de crisis que no serían consecuencia de errores conceptuales en su diseño, sino de la falta de las apropiaciones presupuestales indispensables para atender el compromiso ineludible de las necesidades de salud de los colombianos en condiciones de dignidad”.




