Se mantendrá estable el precio del combustible durante el mes de noviembre
El precio de la gasolina en Colombia se mantendrá estable durante noviembre de 2026. El Gobierno Nacional confirmó que no habrá incrementos ni reducciones en el valor de referencia de los combustibles, una decisión que también cobija al diésel (ACPM) y que comenzará a regir desde el próximo 1 de noviembre.
La determinación fue anunciada este 30 de octubre por los ministerios de Minas y Energía y de Hacienda, que actualizaron las resoluciones con los precios de referencia para el próximo mes. De esta manera, los conductores no tendrán que asumir nuevos aumentos en el costo de los combustibles, pese a las alzas registradas en los mercados internacionales.
De acuerdo con el gobierno, el precio promedio de la gasolina en las 13 principales ciudades del país seguirá en $15.886 por galón, exactamente el mismo valor registrado durante octubre.
En Bogotá, por ejemplo, el galón de gasolina corriente continuará en $16.331, mientras que en Medellín se mantendrá en $16.251 y en Cali en $16.339. Estas son las tarifas establecidas para las principales ciudades:
Ciudad
Gasolina noviembre
Bogotá $16.331
Medellín $16.251
Cali $16.339
Barranquilla $15.964
Cartagena $15.921
Montería $16.171
Bucaramanga $16.089
Villavicencio $16.431
Pereira $16.276
Manizales $16.304
Ibagué $16.245
Pasto $13.920
Cúcuta $14.281
Valores por galón, según los precios de referencia publicados por el Gobierno.
En el caso del ACPM, tampoco habrá modificaciones. El promedio en las 13 ciudades principales seguirá en $11.320 por galón. En Bogotá, el precio de referencia será de $11.616, en Medellín de $11.641 y en Cali de $11.763.
La decisión de congelar los precios de los combustibles tiene un costo para las finanzas públicas. Según el comunicado oficial, el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) asumirá un costo fiscal estimado de $15.500 millones durante noviembre.
Con esta medida, el Gobierno busca evitar que los aumentos de los precios internacionales se trasladen directamente a los consumidores colombianos, moderando el impacto de los combustibles sobre los hogares, el transporte y los sectores productivos.



